EFE
Oviedo
El reto de la reforma laboral que propugna el Gobierno será «reducir la temporalidad» (para corregir la dualidad del mercado de trabajo en España) y mejorar la formación de los trabajadores, según el secretario de Estado de Economía, el ovetense José Manuel Campa. El «número dos» de Economía descarta sin embargo que sea necesaria una congelación salarial en España. «Lo que es importantes es que los salarios tienen que estar vinculados a la productividad de cada trabajador, que obviamente varía para cada empresa y sector. Por eso creo que hay que flexibilizar la negociación colectiva para adaptar cada empresa a sus circunstancias».
Campa, en declaraciones al diario «La Vanguardia», asegura que la propuesta gubernamental para la reforma laboral será dada a conocer este mes a empresarios y sindicatos y que, a lo largo del trimestre, también se presentará una propuesta para la reforma de las pensiones.
Campa sostiene que las previsiones del Gobierno «se están cumpliendo» y que la economía española entrará en tasas de crecimiento intertrimestral positivo en 2010, aunque la media anual al final del ejercicio aún será ligeramente negativa en tasa interanual. El secretario de Estado prevé que empezará a crearse empleo en términos netos en el segundo semestre del año, aunque habrá sectores, como el de la edificación, que seguirán destruyendo puestos de trabajo. Pese a ello, y a que la tasa media de paro podrá alcanzar en 2010 al 18,9% de la población activa (la población en edad y disposición de trabajar), el economista asturiano descarta que se vaya a alcanzar la cifra de 5 millones de desempleados. Agrega que no hay riesgo de deflación ni de estanflación. Tampoco prevé una inmediata subida de tipos en la zona del euro.