Oviedo, J. C.
La patronal asturiana de concesionarios de vehículos, Aspa, atribuye el aumento de las ventas de coches en Asturias en 2009 (+5,6%) respecto al año precedente a las ayudas directas concedidas a la compra de vehículos que pusieron en marcha de forma conjunta en mayo el Gobierno de la nación, algunos gobiernos autonómicos (caso del asturiano) y la industria (fabricantes y concesionarios). Por esta razón, el presidente de la Asociación del Automóvil del Principado de Asturias (Aspa), Manuel García Arenas, teme que si el Principado no renovase en 2010 la línea de subvenciones vigente el año pasado, la actividad del sector volvería a desplomarse y colocaría a los 58 concesionarios existentes en la comunidad, que ocupan a 4.400 trabajadores, en una situación extrema. En la actualidad, el 40% de los concesionarios ya tienen en marcha expedientes de regulación de empleo.
Las ayudas, alega Aspa, han permitido recuperar sólo parcialmente las ventas en Asturias, dado que el aumento del 5,6% en 2009 se produjo sobre un año desastroso como 2008. En 2009 se han vendido en Asturias, merced a esos incentivos, unos 26.000 vehículos, 3.000 más que en 2008, pero del orden de 8.000 por debajo de 2007, el año previo a la crisis internacional.
El Gobierno de la nación ya anunció que mantendrá en 2010 los 500 euros de ayuda por coche. Si el Principado no mantiene su subvención de 500 euros adicionales, alega Aspa, el sector se derrumbará. Esto fue lo que ocurrió, afirma, en 2009 en aquellas regiones que, como Madrid, no dieron incentivos a la adquisición de coche. Son estas regiones, sostiene, las que han hecho que la media nacional de ventas cayera el 17,9% en 2009.