Oviedo, José Luis SALINAS
Más de medio millar de empresas asturianas (569) aplicaron expedientes de regulación de empleo (ERE) a sus plantillas durante el pasado año, el primero de la crisis económica, para conseguir hacer frente a la crisis y al retroceso de la demanda. Fue el doble de las que aplicaron un ERE en 2008, cuando se alcanzaron los 218 planes de este tipo. Según los datos que maneja la dirección de Trabajo regional, durante 2009 cerca de 8.500 trabajadores se vieron afectados por la aplicación de un ERE. Así, unos 700 empleados fueron regulados al mes en el Principado.
Las compañías industriales de la región fueron las que más echaron mano de las regulaciones de empleo para conseguir ajustar sus plantillas a la demanda. En concreto, durante el pasado año 219 empresas de la industria tramitaron este tipo de expedientes. De hecho, según las cifras, la industria, uno de los principales pilares económicos de la región, es uno de los sectores que peor lo está pasando desde que comenzó la crisis.
Según los datos que divulgó recientemente el Instituto Nacional de Estadística (INE) la actividad industrial de la región acumula un retroceso de trece meses consecutivos. Sólo durante noviembre su actividad se contrajo un 12 por ciento, más del doble de la caída sufrida a nivel nacional (5,7). La industria asturiana es una de las que más están ajustando sus plantillas. De hecho el paro en este sector de la región sufrió un incremento durante el último año superior al 20 por ciento.
Paradójicamente, el sector de la construcción, uno de los más afectados en el ámbito nacional por los efectos de la recesión por el ajuste que está sufriendo el mercado inmobiliario, fue el que menos expedientes de regulación de empleo tramitó durante el pasado año. En concreto, 77 empresas asturianas de este sector aplicaron un ERE en sus plantillas. Las regulaciones de empleo son uno de los sistemas más usados por las compañías para tratar de sortear los efectos de la crisis económica.
En Principado hubo, según las estadísticas, una media de 47 expedientes de regulación por mes durante todo el año pasado. La mayoría de los trabajadores afectados fueron regulados o se los está regulando de forma temporal. Es decir, salen de su compañía durante unos meses para, una vez cumplido el período de tiempo establecido, volver a su trabajo habitual. En concreto, 7.316 empleados asturianos fueron regulados durante el año pasado de forma temporal, lo que supone un incremento del 78 por ciento con respecto a las cifras que se alcanzaron durante el año 2008.
Otros 535 trabajadores de la región se vieron afectados por una reducción de su jornada laboral mediante las regulaciones de empleo, según los datos del Gobierno regional, lo que supone un incremento del 70 por ciento en comparación con el año anterior.
La situación para los próximos meses tampoco es nada halagüeña. Economistas y expertos aseguran que el ajuste de empleo continuará en Asturias, con lo que el número de expedientes de regulación de empleo continuará, previsiblemente, incrementándose. El presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Severino García Vigón, señaló recientemente que el año 2010 se presenta «con muchas incertidumbres» para el empresariado asturiano, y añadió que a pesar de que algunos indicadores den muestras de cierta mejoría económica, «2010 no pinta nada bien».
Durante los últimos meses ya se produjo una ligera reducción del número de expedientes de regulación de empleo que tramitó la dirección regional de empleo. De esta forma, en el mes de diciembre, 37 empresas asturianas decidieron acudir a la aplicación de un ERE para ajustar su producción a la demanda. Solamente un mes antes habían sido 49 las compañías que habían utilizado este sistema para afrontar la recesión económica.
El expediente de regulación de empleo más abultado de la región de los aprobados durante el año pasado, fue el promovido por la avilesina Daorje el pasado mes de abril, que afectó a unos 557 trabajadores de la compañía.
Pese a todo, algunas empresas asturianas de la industria decidieron en las últimas semanas suspender las regulaciones de empleo que mantenían activas después de registrar un repunte de la demanda. Es el caso de la sierense Fundación Nodular, líder nacional en la fabricación de cilindros para trenes de laminación de la industria siderúrgica, que a finales de diciembre decidió levantar el ERE que venía afectando de forma rotatoria a unos 150 de sus trabajadores. La compañía había asegurado que tenía una buena cartera de pedidos para el próximo año debido a la recuperación de la actividad siderúrgica en Asia y Sudamérica, destino principal de sus exportaciones.
Mieres Tubos, situada entre las localidades mierenses de Ablaña y Sueros, también decidió dejar aparcado a principios del mes pasado el expediente de regulación de empleo que fue tramitado el pasado verano y que debía de afectar a toda la plantilla (cerca de un centenar), ante el repunte de la actividad, con nuevos pedidos.