Barcelona
Seat pretende reducir en 330 personas su plantilla de trabajadores indirectos, es decir, aquellos que no participan en el proceso de producción, entre los que figuran directivos y mandos intermedios, y contratar a más de 150 nuevos empleados a lo largo de este 2010. Los sindicatos de la compañía ya han rechazado el plan, que calificaron de «purga».
La compañía estima que unos 130 trabajadores mayores de 58 años abandonarán la empresa mediante prejubilaciones, mientras que con el resto de empleados se negociará de forma individualizada su marcha, mediante indemnizaciones.
La filial española de Volkswagen aseguró que el objeto de esta medida, que afectará a empleados con un bajo rendimiento, independientemente de su cargo o edad, es aumentar la eficiencia, la eficacia y la productividad de la compañía. Seat ya informó de su plan a la Generalitat, a los sindicatos con representación en el comité (UGT, CC OO y CGT) y a la plantilla, y prevé iniciar de forma inmediata la negociación personal con los trabajadores afectados.
El plan de reestructuración afectará a directivos, gerentes o supervisores de área y personal administrativo. Ello supone un 6 por ciento del total de trabajadores indirectos de Seat y el 1,5 por ciento del conjunto de la plantilla de la compañía. A cada empleado que abandone la empresa, Seat lo indemnizará con una media de 100.000 euros.
El personal de producción, unos 7.500 trabajadores, no se verá perjudicado por el recorte. De hecho, Seat calcula que este mismo año contratará al menos a 150 personas para puestos productivos.