Oviedo, Marián MARTÍNEZ
El metal asturiano, motor de la economía regional, sigue en caída libre y las perspectivas empresariales apuntan a que seguirá así al menos hasta el segundo semestre del año. Entre enero y octubre del año pasado la producción cayó el 30 por ciento, según los datos que baraja la patronal Femetal. Pero lo que más preocupa a los empresarios es que no hay ni proyectos ni demanda en el mercado internacional, lo que augura más sequía en los talleres para los próximos meses.
El índice de producción industrial del metal asturiano había caído en el tercer trimestre de 2008 el 1,1 por ciento. Un año después, y según los últimos datos de Femetal, el índice se desplomó un 23 por ciento. «Estos datos confirman la falta de carga de trabajo en el sector y el pesimismo de los empresarios», aseveró Álvaro Alonso, secretario general de Femetal.
Las cifras revelan también que la cartera de pedidos continuará en números rojos durante varios meses. «Es muy escaso el nivel de proyectos que salen al mercado y la demanda de presupuestos para desarrollarlos. Y aquellas que tienen trabajo han recibido comunicaciones para que ralenticen e incluso que pospongan los proyectos», añadió Álvaro Alonso basándose en los datos del indicador de clima de metal que la patronal del sector prepara para su próximo boletín de coyuntura.
El pesimismo de los empresarios se ha agudizado en las últimas semanas, pese a que el indicador de clima empresarial había revelado cierta mejoría en el segundo y el tercer trimestres de 2009 respecto de los anteriores.
La única esperanza a la que se aferran es la recuperación económica internacional, que permita sacar al mercado proyectos con financiación en estos primeros meses del año. «Desde que sale a licitación hasta que llega físicamente la obra a los talleres pasan varios meses. Así que hasta el segundo semestre del año no se prevé mejoría».