Madrid, Europa PRESS
Aguas de Panticosa, propiedad de la familia astur-mexicana Nozaleda, dueña de la inmobiliaria Nozar, ha sido declarada en concurso voluntario de acreedores por el Juzgado de lo mercantil número 9 de Madrid, por su «insolvencia inminente y la situación de concurso de la matriz del grupo al que pertenece», según el auto del juez. Se trata de la segunda empresa de los Nozaleda, junto a Bodegas Enate, que se declara insolvente, después de que Nozar suspendiera pagos el pasado mes de septiembre.
La compañía Aguas de Panticosa incluye el balneario del mismo nombre, ubicado en Huesca, en el Pirineo aragonés, y que cuenta con hoteles de cuatro y cinco estrellas.
Según el auto, la sociedad «carece de liquidez o activos realizables a corto plazo para atender a las obligaciones que vencen en los próximos meses».
«Tampoco tiene capacidad financiera para generar tesorería suficiente para atender a dichas obligaciones, sin que tampoco quepa acudir a la financiación externa, dada la actual coyuntura económica, la existencia de acuerdos de refinanciación previos pendientes de ejecutar y la situación concursal de la matriz del grupo al que pertenece», añade el auto judicial.
Los trabajadores del balneario, a través del comité de empresa, apelaron a la «sensibilidad» de las administraciones y de las entidades financieras para «resolver la situación de la empresa y asegurar sus puestos de trabajo», y apoyaron la decisión de la dirección de acogerse a la «protección legal del concurso».