Santander / Oviedo, Efe / E. P.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, admitió ayer que «probablemente» los bancos «no se merecían» los dineros públicos que recibieron para afrontar la crisis internacional, pero aseguró que devolverán «hasta el último euro» de lo recibido «y con intereses». De hecho, dijo, los activos financieros comprados por el Ejecutivo a la banca a cambio de facilitarle liquidez han dado este año un rédito de 1.800 millones de euros al Estado y en 2010, según dijo, van a dar «más de 3.000» millones.
El Gobierno español abrió líneas de financiación y de inyecciones de liquidez en calidad de préstamo -y no de ayuda- a la banca como consecuencia del colapso del mercado interbancario, lo que impedía a las entidades tomar préstamo para financiar a sus clientes. Dichas adjudicaciones de liquidez se hicieron en régimen de subasta competitiva, donde los bancos, como cualquiera que accede a un crédito, debe aportar garantías de pago (en su caso, activos) y además satisfacer un interés al Estado por ese dinero.
La vicepresidenta económica aclaró que los bancos y cajas «van a devolver» al erario público «hasta el último euro. Y con intereses», precisó.
En opinión de la vicepresidenta segunda, los bancos han estado en los orígenes de la crisis y, por ello, «probablemente» no se merecían el dinero público recibido. Sin embargo, el origen no ha estado en la banca española, sino en la de EE UU, que infectó a varios países europeos. En todo estos países sí ha habido ayudas públicas para salvar bancos, lo que no pasó en España, salvo en el caso de la intervenida Caja Castilla La Mancha (CCM).