Oviedo / Madrid,
M. MARTÍNEZ / Agencias
Los asturianos pagan sus deudas y colocan las tasas de morosidad de bancos y cajas en niveles mínimos pese a la crisis. En España, la morosidad de créditos concedidos por bancos, cajas y cooperativas a empresas y particulares se elevó el pasado mes de noviembre hasta el 5,05 por ciento, la tasa más alta desde junio de 1996, cuando se situó en el 5,06 por ciento, según datos del Banco de España. En Asturias los parámetros se mantienen con una media de dos puntos por debajo en las principales entidades financieras. En el caso de Cajastur, está en el entorno del 3 por ciento, mientras que en el del Banco Herrero, del grupo Banco Sabadell, a cierre del ejercicio 2009 la tasa se situará, según las previsiones, en el entorno del 2 por ciento. El Principado también se sitúa entre las comunidades en las que menos letras por impago de compras en los comercios se devuelven. La media nacional es del 4,4 por ciento, pero en Asturias es del 3,6 por ciento.
La legislación establece que las entidades financieras clasifiquen los créditos como dudosos cuando su titular, sea un particular o una empresa, acumula tres meses consecutivos de impago. Las cajas de ahorros españolas tenían en noviembre una tasa de morosidad media del 5,26 por ciento, más que en septiembre, cuando estaba en el 5,17 por ciento. En el caso de Asturias, fuentes del sector explicaron que la media de la entidad asturiana se sitúa en el entorno del 3 por ciento, con lo que se mantiene la tónica registrada durante todo el año, pese a la crisis. Las mismas fuentes matizaron que, aunque las cifras hechas públicas ayer por el Banco de España corresponden a noviembre, «el dato realmente importante es el de final de año, el de diciembre, cuando en la contabilidad deben estar registrados y aclarados todos los conceptos».
Y es que hay dos criterios o parámetros para medir la morosidad. Uno es el impago en sí mismo y el otro, la suma de la morosidad más el patrimonio inmobiliario por impago de créditos. «Ahora hay que provisionar ese patrimonio, lo que supone que, según todas las previsiones, las cuentas de final de año de las entidades financieras van a estar más castigadas», explicaron las mismas fuentes.
Las entidades financieras radicadas en Asturias registran unos índices de morosidad inferiores a la media nacional. El caso del Banco Herrero es especialmente llamativo, ya que se encuentra muy alejado de las cifras hechas públicas por el Banco de España.
Los bancos tenían el pasado mes de noviembre una mora del 4,7 por ciento, cuando en octubre había sido del 4,59 por ciento y del 4,38 por ciento en septiembre. En el caso del Banco Herrero, marca con la que el Banco Sabadell opera en Asturias y en León, la tasa de morosidad a 31 de diciembre se espera que esté en el entorno del 2 por ciento, inferior también a la del Sabadell.
La morosidad en España ha avanzado el 1,8 por ciento, desde el 3,1 por ciento en el que se situaba en noviembre de 2008. En términos absolutos, los créditos impagados sumaban 87.458 millones de euros el pasado noviembre, 923 millones más que en octubre, para una cartera total de 1,7790 billones de euros.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, se mostró ayer «preocupada» por el incremento de la morosidad, pero aseguró que la nueva ley de Economía Sostenible, cuyo anteproyecto se aprobó el pasado día 8, incluye medidas para combatirla.
Las nuevas medidas legislativas incluyen, por un lado, normas en lo que se refiere a los plazos para que las administraciones públicas, «que nosotros podemos controlar», según Salgado, ejecuten los pagos a las empresas que las suministran. La ley de Economía Sostenible incluye también fórmulas «destinadas a favorecer el pago a las pequeñas y medianas empresas por parte de empresas de mayor tamaño», añadió la Vicepresidenta.
Los impagos por parte de las familias y de las empresas españolas en las compras a plazos han registrado un descenso de morosidad, al bajar un 36 por ciento en noviembre respecto al mismo mes de 2008. Suman así ocho meses consecutivos de retroceso, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El número de impagos sumaron 381.876, mientras que el valor medio de estos efectos descendió un 44,6 por ciento y se situó en 1.837 euros.
Asturias, junto con Cataluña, registró el menor importe medio de impagos a los comercios, con 1.571 euros, un 3,6 por ciento, en un total de 6.060 operaciones por un importe global de 9.518.662 euros.
El número de efectos vencidos en Asturias a mes de noviembre ascendió a170.524, por un importe total de 366.802.984, y con una cuantía media de 2.151 euros.
Canarias, con un 5,5 por ciento, Baleares, con un 5,1, Madrid, con un 5, y Cataluña, con un 4,8 por ciento, fueron las comunidades autónomas con mayor porcentaje de efectos de comercio impagados sobre vencidos durante el pasado mes de noviembre.
El 66,1 por ciento de los efectos vencidos en noviembre fueron procesados por los bancos, mientras que las cajas de ahorros españolas gestionaron el 28,8 por ciento y las cooperativas de crédito, el 5,1 por ciento restante.
El número de efectos de comercio impagados en el conjunto de España disminuye un 44,2 por ciento en las cajas de ahorros, el 38 en las cooperativas de crédito y un 32,1 por ciento en los bancos. El importe medio de los impagados es mayor en las cooperativas de crédito (3.014 euros) que en las cajas de ahorros (2.272 euros) y en los bancos (1.599 euros). En términos relativos, sin embargo, es la banca la que registra un mayor porcentaje de impagados (4,6 por ciento), mientras que las cooperativas de crédito son las que tienen el menor porcentaje.