Londres
La compañía norteamericana Kraft, dueña de marcas como Toblerone y galletas Oreo, comprará a la confitera británica Cadbury, propietaria de Trident, Halls y Huesitos, entre otras, que ha aceptado una oferta mejorada después de meses de enfrentamientos. Cadbury es la última firma británica que cae en manos extranjeras.
Kraft valora la compañía del Reino Unido en 11.500 millones de libras (unos 12.765 millones de euros). Se crea así una compañía líder con una cartera de más de cuarenta marcas y con unas ventas anuales, cada una, de más de 100 millones de dólares (unos sesenta millones de euros). La empresa ha asegurado que garantiza las inversiones y los empleos de la británica.
Cadbury tiene 186 años de historia y fue dueña de Schweppes, mientras que Kraft nació hace 107 años.