Oviedo, M. MARTÍNEZ
El Gobierno regional y la Asociación del automóvil del Principado (Aspa) intentarán llegar en los próximos días a un acuerdo para mantener las ayudas del Principado a la compra de coches. La patronal de los concesionarios ofrecerá diferentes fórmulas de financiación a la Consejería de Industria, desde la que ya se le ha advertido que si se recuperasen las subvenciones éstas contarían con límites económicos.
El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, afirmó ayer que las ayudas para la compra de coches durante el año 2009 habían tenido un carácter «puntual» y que se había conseguido con creces el objetivo. Mientras en España las ventas cayeron un 17 por ciento, en Asturias crecieron un 5 por ciento; pero ya no hay dinero, según resaltó. «No tenemos capacidad de prolongación, porque nuestros ingresos no nos lo permiten», afirmó el Presidente.
Areces no cerró definitivamente la puerta a una solución, ya que acto seguido añadió que la decisión sobre si se amplían o no las ayudas se adoptará «en las próximas semanas».
Las ayudas iniciales previstas por el Gobierno regional, y complementarias a las del Ministerio de Industria a través del «plan 2000 E», se agotaron meses antes de lo previsto. Tras varias negociaciones, la patronal y el Principado llegaron a un acuerdo para prolongar las subvenciones hasta el 31 de diciembre de 2009. La condición era que los concesionarios adelantaban el dinero de las ayudas.
Es ese dinero el que figura en los Presupuestos para 2010, y que se le debe devolver a los concesionarios en el primer trimestre del año, pero no hay dinero para más, dice el Gobierno regional.
La patronal de los concesionarios advierte, sin embargo, que Asturias es la única comunidad en la que ha caído la venta de coches en enero, y lo achaca precisamente a la falta de las ayudas regionales.
Los datos.
El «plan 2000 E».
El Gobierno central puso en marcha en mayo de 2009 las ayudas a la compra de vehículos, con 2.000 euros de subvención para los que costaran menos de 30.000 euros y cumplieran requisitos de bajas emisiones, además de achatarrar un coche de más de 10 años o con 250.000 kilómetros.
Más ayudas.
A la iniciativa se sumaron los fabricantes, con 500 euros, y la práctica totalidad de las comunidades autónomas, con otros 500 euros. En Asturias fue un éxito.