Oviedo, L. G.
El economista asturiano Ángel de la Fuente y el valenciano Rafael Domenech firman un trabajo divulgado por la fundación Fedea en el que sostienen de manera abierta lo siguiente: «Con las previsiones demográficas actuales, el sistema español de pensiones contributivas no es sostenible ni siquierea bajo supuestos optimistas sobre la futura evolución de la tasa de empleo, del crecimiento de la productividad y de la inmigración».
Esgrimen De la Fuente y Domenech que en el mejor de los casos «es posible que el sistema tarde todavía una década en entrar en déficit y que el Fondo de Reserva (...) nos permita seguir pagando las pensiones sin problemas ocho o nueve años más». Luego, alertan los autores, «la deuda necesaria para mantener el sistema actual crecerá de forma explosiva hasta alcanzar niveles superiores al 100% del PIB en pocos años».
Estos expertos no ven más salida que comenzar a adoptar ya reformas «que deberían ir más allá de los ajustes puntuales que se han discutido hasta el momento». Su sugerencia general es la siguiente: «La única opción viable consiste en reducir la generosidad y/o la duración de las pensiones hasta niveles sostenibles, alargando el período de cómputo de la pensión, aumentando el número de años necesarios para alcanzar el 100% de la base reguladora y retrasando paulatinamente la edad de jubilación».
En Asturias las pensiones equivalen ya al 20% del PIB y las cotizaciones sociales que el sistema ingresa en la región cubren menos del 70% del coste. El envejecimiento demográfico previsto indica que el Principado será en el futuro una región aún más dependiente de la caja común de la Seguridad Social.