Madrid
Juan Pedro Hernández Moltó, ex presidente de Caja Castilla-La Mancha, se ha convertido en empresario inmobiliario. Y lo ha hecho tras dejar a la entidad financiera castellano-manchega intervenida por el Banco de España tras su quiebra y con una larga retahíla de excesivos riesgos contraídos con inversiones y préstamos al sector inmobiliario por valor de 1.100 millones.
Moltó es socio y administrador único de la firma Tirpiz Inversiones, una sociedad que inscribió el año pasado en el Registro Mercantil de Madrid, según el diario «El Economista». Con un capital social de 3.000 euros, el mínimo que exige la ley, la empresa tiene como objeto social «la compraventa de toda clase de fincas, tanto rústicas como urbanas, y la explotación en arrendamiento de las mismas».
Juan Pedro Hernández Moltó accedió a la presidencia de Caja Castilla-La Mancha en 1999, cargo que ocupó hasta la intervención de la entidad por parte del Banco de España el 29 de marzo de 2009.
La entidad financiera está ahora pendiente de pasar a manos de Cajastur, que se hará con ella a través de Banco Liberta una vez que den el visto bueno las asambleas generales de ambas entidades.