León, Agencias
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, aseguró ayer sentirse «totalmente arropado» por la inmensa mayoría de los empresarios españoles, y no sólo descarta su dimisión al frente de la patronal, sino que volvería a presentar su candidatura como presidente tras la polémica generada por el cierre de Air Comet, la aerolínea de la que es propietario junto a Gonzalo Pascual.
«Una cosa son las empresas en las que participo y otra la presidencia de la CEOE», puntualizó Díaz Ferrán, tras garantizar que asume sus funciones al frente de la CEOE con «total independencia». Según explicó, el organismo es «transparente» y está «unido», y el trabajo se realiza de abajo arriba, desde las entidades sectoriales y territoriales, para después llegar a las administraciones, la sociedad y los sindicatos.
En este sentido, señaló que su participación en diferentes compañías le aporta una visión «muy clara» de las necesidades del empresariado, así como unas mayores condiciones de «proximidad y cercanía».
No obstante, indicó que cualquier miembro de la CEOE podría ocupar el cargo de presidente, y afirmó que, seguramente, lo haría «tan bien» como él. «Yo estoy poniendo todo mi esfuerzo, imaginación, trabajo, y el trabajo en equipo, que es lo que prima y seguirá primando en la CEOE», apostilló.
Finalmente, reiteró que se siente «totalmente arropado» por los empresarios de España, los únicos que podrían decidir si debe o no presidir la CEOE en las urnas. «Para que me lo digan tendrá que ser en otras elecciones, y si las hubiera, no sólo no me voy, me volvería a presentar a la presidencia», concluyó.
Gerardo Díaz Ferrán abogó, además, por modificar los créditos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para las pequeñas y medianas empresas, algo que ya se ha solicitado al Gobierno, y demandó en León moderación salarial para poder salir de la crisis económica. A decir de Díaz Ferrán, el ICO debería asumir de forma excepcional en 2010 y posiblemente también en 2011 la totalidad del riesgo de los créditos que se conceden a las pymes. «Tenemos que ligar los salarios a la productividad, pero no se pueden ligar permanentemente al IPC». Hacerlo, afirmó el líder de la patronal, termina por destruir empleo.