Vigo / Washington,
Agencias
El Banco de España y el Fondo Monetario Internacional (FMI) coincidieron ayer en un mensaje: España necesita una reforma laboral que flexibilice el mercado de trabajo y reactive la creación de empleo.
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aseguró que la reforma del mercado laboral y la corrección del déficit público «no admiten mayor dilación», y aseguró que, entre otras cosas, está en juego la reactivación del sistema financiero. Durante su discurso en el Club Financiero Vigo, Fernández Ordóñez concretó que «tanto el déficit público como la situación del sistema financiero dependen en buena parte del paro». «Si se adoptan las reformas destinadas a mejorar rápidamente la situación del empleo, bancos y cajas podrán contribuir, tal como deben, a la recuperación de la economía», sin verse lastradas por las tasas de morosidad, añadió.
Además, el gobernador del Banco de España apuntó que las entidades financieras «sólo se mostrarán más activas que ahora en la concesión de créditos si confían en que el futuro de los trabajadores y las empresas les permitirá devolver esos préstamos».
Fernández Ordóñez advirtió de que «si no se adoptan con prontitud» las reformas necesarias «o no son lo suficientemente ambiciosas, se podría abrir ante nosotros un período de serias dificultades».
El gobernador del Banco de España consideró «interesantes» algunas ideas sobre la reforma de la contratación propuesta por los 100 mejores economistas de España, entre los que figuraba el ahora secretario de Estado de Economía, el asturiano José Manuel Campa. En ese documento se apostaba por un único contrato indefinido para todas las nuevas contrataciones, con una indemnización por año de servicio creciente según la antigüedad.
Pero la reforma «más urgente» para Fernández Ordóñez es la de la negociación colectiva, porque podría ayudar a detener «la sangría del paro, recuperar algo de competitividad y mejorar la productividad». «Esta reforma es especialmente necesaria para las medianas y pequeñas empresas», añadió. En su opinión, «habría que conseguir que, sin mayores complicaciones, los trabajadores de cualquier empresa pudieran acordar con sus empresarios lo que mejor les convenga», algo que ahora «no es posible como consecuencia de los convenios sectoriales y regionales, que imponen un importante grado de rigidez». Con todo, indicó que «no sería necesario suprimir estos convenios, que podrían servir de «referencia o de red de seguridad».
El FMI, a través del subdirector de su departamento de mercados monetarios y de capitales, Jorg Decressin, reclamó a España «mayor flexibilidad salarial» para crear empleo y recuperar competitividad. Reconoció que las dinámicas de la economía española han sido más débiles de lo previsto, y apuntó que «la alta tasa de paro persistirá algún tiempo», lo que retrasará la salida de la recesión.