Oviedo / Madrid,
Agencias / L. G.
La concesión de hipotecas da nuevas señales de que la crisis inmobiliaria remite después de dos años de penalidades en el sector y da a entender, asimismo, que las entidades financieras se muestran algo más receptivas que meses atrás a la hora de prestar dinero. El pasado noviembre, según datos que ayer divulgó el Instituto Nacional de Estadística, la constitución de hipotecas aumentó en España en términos interanuales por primera vez en treinta meses. En Asturias también se produjo un repunte, y el sector financiero empieza a hablar de recuperación de las ventas de pisos. En cambio, los asturianos iniciaron el año comprando menos coches.
A escala nacional, no se registraban alzas en el número de viviendas hipotecadas desde abril de 2007. En todo caso, el importe medio de los préstamos ha bajado. El capital prestado en noviembre se situó en 6.010 millones de euros, un 10,1% menos que a la misma altura de 2008. Esos resultados fueron interpretados ayer como indicativos de que la depresión en la compraventa de viviendas se ha suavizado y que la banca se pone menos dura con las familias que hace un año. Ahora bien, baja el capital medio de los préstamos porque la ortodoxia que tanto se pasó por alto durante el boom inmobiliario se aplica ahora con rigor: raro es que un cliente obtenga en préstamo más del 80% del valor de tasación de la vivienda.
Entre las entidades que han flexibilizado algo sus condiciones están las vinculadas a Asturias, que han firmado acuerdos con la patronal de los constructores (CAC-Asprocon). Durante 2009, firmas como Cajastur, Banco Herrero y Caja Rural pactaron con los promotores condiciones singulares para facilitar la venta de centenares de pisos nuevos pertenecientes a promotores que habían sido financiados por esas mismas entidades. Fue una fórmula pensada para aliviar el stock y, también, para mitigar las dificultades de los constructores y el consiguiente riesgo para los balances de bancos y cajas.
Según los medios consultados ayer en el sector financiero, los resultados provisionales de esos acuerdos refuerzan la tesis de que las compras inmobiliarias y la concesión de hipotecas se está recuperando. Al menos la aprobación de préstamos para familias, no tanto para la financiación de nuevas promociones y menos aún para compras de suelo.
Fuentes del Banco Herrero estimaron ayer que su acuerdo con CAC-Asprocon ha favorecido un millar de operaciones de compraventa. En general, indicaron esas fuentes, el negocio hipotecario del Herrero presentó resultados vigorosos durante el cuatro trimestre de 2009, con aumentos del número de préstamos concedidos superiores al 70%. En el caso de Cajastur, el acuerdo con los promotores se saldó en sus primeros meses -entre julio y octubre de 2009- con unas 450 operaciones.
Los datos sobre las nuevas hipotecas divulgados ayer fueron los siguientes para Asturias: en noviembre de 2009 se registraron 1.284 préstamos para la adquisición de viviendas, lo que supone un 18,7% más que en noviembre de 2008. Bancos y cajas concedieron en el mes citado 138 millones de euros en hipotecas sobre pisos y casas.
La aparente mejoría de las ventas inmobiliarias se produce cuando están coincidiendo varios factores que, según fuentes del secctor, empujan en la misma dirección: los tipos de interés bajos, el descenso de los precios, el final de la deducción por compra de vivienda habitual en 2011 y la subida del IVA a partir de julio. Estas últimas cuestiones fiscales pueden llevar a las familias a adelantar sus decisiones de compra.
Las que se están retrasando o frenando son las decisiones de compra de coche. Tras la recuperación del mercado en 2009, al hilo de las ayudas públicas a los compradores (2.000 euros), las ventas en los concesionarios asturianos están cayendo en enero a un ritmo del 27%, según datos de la patronal Aspa, que achaca ese resultado a las incertidumbres sobre el mantenimiento en 2010 de parte de las citadas ayudas (500 euros) que financia la Administración regional. El Principado medita retirar esa subvención.