Washington / Oviedo,
Agencias / J. A. O.
España será la única de las grandes economías que se contraiga en 2010, según las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sus cálculos apuntan una contracción de seis décimas, que supone mejorar una décima a las previsiones del pasado mes de octubre. El organismo internacional mantiene intactas sus proyecciones para 2011, según las cuales la economía española se situará en la senda del crecimiento con un balance positivo del 0,9 por ciento, lo que supondrá un avance más débil que el resto de países.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó ayer en Oviedo que el Ejecutivo español «respeta, pero no comparte» el «pesimismo» de las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Y añadió que el FMI «no siempre ha acertado en sus diagnósticos». También la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, incidió en las equivocaciones de los organismos internacionales y defendió las estimaciones del Ejecutivo para el próximo ejercicio, que son «más optimistas».
La actualización de las proyecciones del FMI coincide con las previsiones del Gobierno en lo que se refiere a la caída de la actividad en 2009, que el organismo dirigido por Dominique Strauss Kahn calcula ahora en el 3,6%, dos décimas mejor de lo anticipado el pasado mes de octubre. Sin embargo, vuelve a presentar un escenario más pesimista para la economía española que el previsto por el Ejecutivo de Zapatero, ya que éste espera una contracción del 0,3% del PIB en 2010 y una subida de la actividad económica del 1,8% en 2011.
El conjunto de las economías avanzadas crecerá el 2,1 por ciento este año y tres décimas más en 2011, según las previsiones del organismo internacional. Las de 2010 también se modifican ocho décimas al alza respecto a las anteriores proyecciones, y rebaja en una las de 2011.
El FMI asegura en su informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, en sus siglas en inglés), que «la recuperación mundial empezó con más vigor del que se había previsto, pero avanza a un ritmo diferente en cada región». Mientras en los países ricos la recuperación es más lenta, en muchas economías emergentes «la actividad será relativamente vigorosa, sobre todo gracias al dinamismo de la demanda interna». El FMI también mejora las previsiones para Estados Unidos, pasando del 1,5 por ciento previsto para este año al 2,7 por ciento. Y es que, según consta en el informe, «el inicio del cambio en los inventarios y el dinamismo repentino del consumo contribuyeron a una evolución positiva».
El avance de la economía europea será más lento, con un crecimiento del 1 por ciento en 2010, frente al 0,3 que pronosticó en otoño, y el 1,3 por ciento para 2011.
La vicepresidenta Fernández de la Vega afirmó por su parte que el Gobierno tiene el «convencimiento» de que España empezará a remontar la crisis a lo largo de este año, aunque quedan «meses complicados». Añadió que el Ejecutivo cuenta con el «diagnóstico» y las «herramientas» adecuadas para recuperar la senda del crecimiento. «Hemos pasado lo peor de la crisis», insistió, y se refirió a signos positivos como la «desaceleración» del incremento de parados y la «moderación» de la caída del PIB.
El secretario nacional de política económica y empleo del PP, Álvaro Nadal, sin embargo, aseguró que las previsiones del FMI confirman una recuperación «tardía y poco intensa», debido a la pérdida de tiempo y a la incapacidad de despegar sin un plan económico.