Madrid, Agencias
La caída del consumo ha pasado factura al comercio minorista en España, un sector que durante 2009 destruyó empleo por primera vez en diez años y que cerró el ejercicio con una caída de sus ventas del 5,4% (4,2% sin contar las estaciones de servicio). Asturias también tuvo un balance negativo, pero más moderado que el de la mayoría de las regiones: las ventas del comercio descendieron el 2,4% (1,3% sin incluir las gasolineras) y el empleo se redujo el 2%. Asturias fue así la tercera región donde fue más modesto el declive de las ventas. Los menores impactos se produjeron en Castilla y León y en Galicia.
En el conjunto del país sólo las grandes cadenas sortearon la crisis y mantuvieron sus ventas el pasado año, con una pérdida de empleo del 2,5%. Según cálculos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, el conjunto de estas cifras se traduce en el cierre de 80.000 comercios en los dos últimos años y la pérdida de 200.000 empleos. Los analistas consultados por «Efe» atribuyeron el descenso de las ventas y el empleo del comercio minorista a la caída del consumo, pero discrepan sobre si el sector ha tocado fondo.
La pérdida de un 4% del empleo en 2009 supone la primera cifra negativa desde 2000, ya que desde ese año siempre se han registrado dígitos positivos, excepto en 2008, que se mantuvo sin variación.
La caída de la ocupación se produjo tanto en asalariados como en trabajadores por cuenta propia y afectó a todos los modos de distribución, especialmente a las grandes superficies, donde la caída del empleo alcanzó el 8,3%. Los híper fueron, por tanto, los que menos caída de ventas tuvieron, pero los que más empleo perdieron. A continuación se situaron las pequeñas cadenas, donde la ocupación se redujo el 6,2%; las estaciones de servicio, con el 3,3%; el comercio de proximidad, con el 2,7%, y las grandes cadenas, con una caída del 2,5%.