Oviedo
La Bolsa española perdió ayer la cota psicológica de los 11.000 puntos por primera vez desde el pasado mes de septiembre y tras luchar durante varias sesiones por mantenerlo. El Ibex-35 sufrió un retroceso del 1,93 por ciento y cerró la sesión en los 10.800 puntos perjudicada por la caída de los mercados internacionales y de los grandes valores. En el mercado español las caídas estuvieron encabezadas una vez más por los «grandes valores» del selectivo.
Telefónica protagoniza el mayor descenso (-2,84) seguido de BBVA, que ha continuado acusando unos resultados de 2009 que en la víspera le hicieron perder más de seis puntos porcentuales. Por su parte, Iberdrola cedió un 1,87 por ciento y Santander perdió un 1,86 por ciento. Tan sólo tres valores consiguieron cerrar la sesión en positivo: Inditex subió un 2,91 por ciento impulsado por los malos datos de venta de su competidora H&M. Por su parte, Ebro Puleva ascendió un 0,99 por ciento tras conocerse que podría vender su actividad láctea a la gala President, y BME cerró con un 0,48 por ciento más. Las pérdidas anuales de la Bolsa española se sitúan ya en el 9,3 por ciento. La caída también se ha dejado notar en el resto de Europa, que una vez más ve cómo todas sus plazas terminan en rojo, debido a la incertidumbre fiscal en Grecia. El Cac francés, con un retroceso del 1,89 por ciento, fue el parqué que más ha acusado la medida, seguido por el Dax alemán, que se anotó una caída del 1,82 por ciento, y el Ftse, que bajó un 1.37 por ciento. A media sesión los principales índices de EE UU también sufrían bajadas.