Oviedo, J. L. S.
Los sindicatos asturianos criticaron ayer con dureza la intención del Gobierno central de retrasar en dos años la edad de jubilación. UGT y Comisiones Obreras aseguraron que incluso en determinadas profesiones, como la de la construcción, debería adelantarse hasta los 60 años. Las centrales señalaron además que cualquier modificación en el sistema de pensiones debería ser discutida en el marco del denominado Pacto de Toledo, algo que, según apuntan, por el momento no se está haciendo.
Tanto Izquierda Unida como el PP se unieron ayer al rechazo a las reformas del Gobierno. El coordinador general de IU, Cayo Lara, calificó la medida de «improvisación» y de «concesión a la derecha política» la decisión del Gobierno de recortar el gasto del Estado, y ha advertido de que esta medida no sólo no servirá para contener el déficit, sino que «agravará la salida de la crisis».
El portavoz del PP en la Comisión del Pacto de Toledo, Tomás Burgos, declaró que «no es razonable» que el Gobierno plantee una reforma de las pensiones orientada hacia el aumento del período de cálculo de las prestaciones y los incentivos a la vida laboral con un retraso de la edad de jubilación, «mientras está incumpliendo sus obligaciones con la financiación del sistema de la Seguridad Social imponiéndole cargas financieras» que no le corresponde.
Mar Celemín, secretaria de acción sindical de UGT en Asturias, aseguró que «no somos partidarios de un incremento en los años de trabajo, ya que debería ser un sistema voluntario y que dependiera de la ocupación del trabajador». Así, según la sindicalista, «hay actividades en las que debería haber un adelanto de la jubilación porque no es lo mismo llegar a los 67 años trabajando en una oficina que subido a un andamio». La misma tesis defiende Amable González, secretario de relaciones institucionales de CC OO, que señaló que «la propuesta debería haberse planteado dentro del Pacto de Toledo y no airearse de forma pública, como lo ha hecho el Gobierno».