ALBERTO GARCÍA CABO
DIRECTOR DE BANIF EN OVIEDO
Esta semana ha seguido marcada por la volatilidad, y las bolsas continúan afectadas por los factores de incertidumbre que se han instalado en los mercados: el tensionamiento de la política monetaria en China, los resultados empresariales, las nuevas exigencias a los bancos por parte de Obama y la delicada salud de las cuentas públicas de algunos países de la zona euro. Aunque no hay que dejarse llevar por lo negativo; es cuestión de matices.
El primer matiz: lo que el Gobierno chino está buscando es drenar el exceso de liquidez del sistema para evitar tensiones inflacionistas, que podrían generar subidas de tipos de interés, poniendo en peligro la continuidad del crecimiento económico. Que se espera del 9,5% en este año, lo que estimularía tanto la demanda de materias primas como el riesgo de que evolucionen a peor economías muy ligadas a China como Brasil.
En cuanto a resultados empresariales, los inversores están algo decepcionados. El motivo, que los beneficios vienen más del recorte de ingresos anterior -aumentando su «apalancamiento operativo»- que de nuevos ingresos. Pese a ello, el 80% de las compañías del S&P500 ha superado las expectativas previas, y continúan revisándose al alza los beneficios para este año. En parte por este efecto de «apalancamiento operativo», que supone que, que tras el agresivo ajuste de gastos del año pasado, cualquier unidad adicional de ingresos tendrá un efecto positivo sobre sus márgenes y beneficios.
Los resultados de los bancos, por su parte, podrían verse penalizados si se les prohíbe el trading por cuenta propia, y se limita el tamaño de sus balances. Sin embargo, la venta de estas unidades de negocio también les debería generar un excedente de capital con el que podrían, por ejemplo, realizar nuevas inversiones o recomprar acciones, contrarrestando así el descenso de sus ingresos. Y el factor más preocupante es la delicada salud de las finanzas públicas de algunos países de la zona euro. El mercado sigue cuestionándose qué es lo que va a hacer la UE a la hora de abordar el caso griego, y qué podría pasar en países como Irlanda, Portugal, Italia y España. El matiz es que el problema de Grecia no es de solvencia sino de liquidez, y se podría resolver bajando el gasto público y con préstamos de organismos internacionales, como se ha hecho por ejemplo en Rumanía o Letonia. El resumen es que ha subido la prima de riesgo entre la deuda del núcleo de la zona euro (Alemania) y los países periféricos, y se ha depreciado el euro frente al dólar, en niveles debajo de 1,40 dólar/euro.
La semana que viene se darán a conocer importantes referencias macro en EE UU (ISM Manufacturas, Vivienda y tasa de empleo), que se prevén positivas. También se conocerá la propuesta de presupuesto en Estados Unidos, lo que podría aclarar las dudas de los bancos y dar cierta tranquilidad a unos mercados que, parece ser, podrían finalizar su recorrido bajista la semana próxima.
Mapfre
Presenta resultados el día 3 y podría informar de revisiones a la baja en las previsiones de crecimiento para este año. También de posibles subidas de provisiones, para hacer frente al negativo efecto de la devaluación del bolívar. Hay que tener en cuenta que después de Telefónica, es a la compañía española a la que más le afecta una devaluación.
Criteria
Presenta resultados el 5 de febrero, y se esperan buenos por el buen comportamiento de las participadas de su holding (el banco austriaco Erste, Inbursa en México y BEA en Asia), todas en mercados emergentes con buenas perspectivas de crecimiento.
Telefónica
Se han vuelto a reavivar los rumores sobre la posible fusión con Telecom Italia a través de su participada Telco. De llevarse a cabo, esto penalizaría al valor, por lo que es recomendable esperar hasta que todo se clarifique. Es decir, no moverse antes del 26 de febrero, fecha de presentación de resultados.