Madrid
El presidente de la Sociedad Española de Geriatría, Pedro Gil, criticó la ampliación de la edad de jubilación hasta los 67 años propuesta por el Gobierno, asegurando que es una medida con fines «puramente económicos» que, según lamentó, «puede empeorar la sensación de bienestar» de los españoles. «La salud es el estado de bienestar físico, psíquico y social del ser humano», advirtió, por lo que al retrasar la edad de jubilación puede acabar con «un bien social que se había conseguido». Los geriatras proponen una jubilación programada a partir de los 65 años, que diera la opción de elegir en función de criterios económicos y de salud. Así, habría profesionales que «libremente» podrían retrasarla hasta los 67 e incluso los 70 años.