Oviedo, J. L. S
José Luis Gómez tuvo que dejar su puesto de trabajo como jefe de radiología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) el pasado 15 de diciembre. El Gobierno regional impulsó a finales del pasado año una normativa en la que se establecía la jubilación obligatoria a los 65 años, con el objeto de fomentar el relevo generacional en el sector. Hasta entonces los médicos podían llegar a trabajar hasta los 70 años.
Gómez asegura que «es un contrasentido», porque no se puede entender cómo el Gobierno socialista de Asturias impulsa esta medida, y desde el Ejecutivo central, «que es del mismo color», se hace lo contrario y se decide alargar la edad de jubilación hasta los 67 años.
A juicio del médico, la medida que se ha adoptado en el Principado tan sólo se debe a «una política economicista que busca ahorrar costes como sea. Vicente Álvarez Areces, presidente del Gobierno regional, ha aplicado una política estalinista».
Los sindicatos ya alertaron en su momento de que la jubilación de estos trabajadores podría suponer una pérdida en la calidad del servicio que se ofrece en los centros sanitarios de la región. Según los planes iniciales, la primera previsión era jubilar a más de 200 médicos asturianos a lo largo de este año. La normativa impulsada por el Gobierno regional entró en vigor a mediados de diciembre con la jubilación en bloque de 80 médicos que ya habían cumplido los 65 años y que habían solicitado a la Administración una prolongación voluntaria de permanencia en servicio activo.
La intención de Gómez era continuar en su puesto. «Estos planes de jubilación no han servido para nada, porque ¿dónde están los sustitutos? Aún queda un elevado número de plazas por cubrir», señaló el ex jefe de radiología del HUCA. «Afortunadamente», asegura, «mis hijos no han seguido mis pasos». Uno de ellos está trabajando en Brasil y el otro en Alemania, «por lo que no deberán jubilarse a los 67 años».