Barcelona
Los bancos y cajas españoles consiguieron hasta junio de 2009 bajar su tasa de morosidad 2,38 puntos con la política de canjear créditos por inmuebles, con lo que sin esta estrategia la tasa de morosidad del sistema financiero en España no hubiera sido del 4,54 por ciento como se declaró sino del 6,92 por ciento. Así lo refleja una nota técnica elaborada por el Instituto de Estudios Financieros (IEF) y que entre otras cosas cuestiona la tasa de morosidad como un baremo que sirva en el actual panorama de crisis inmobiliaria y financiera para calibrar el nivel de riesgo asumido por las entidades financieras.
Esto se debe a que, según esta nota publicada en el «Observatorio de Divulgación Financiera», entre diciembre de 2007 y junio de 2009, bancos y cajas españoles transformaron un volumen total de 43.494 millones de euros de créditos dudosos en activos inmobiliarios. Sin embargo, según el IEF, «el riesgo no se ha eliminado, sino que se ha transformado. La concentración de riesgo en el sector inmobiliario conlleva problemas de liquidez, riesgo de rentabilidad y de precio nada despreciables, que también deberán ser gestionados convenientemente por las entidades».
Las más beneficiadas por esta políticas han sido las cajas de ahorros españolas, que han reducido su tasa de morosidad con esta estrategia en 2,59 puntos, ya que sin ella su tasa de morosidad hubiera sido del 7,60 por ciento y no del 5,01 por ciento como el que se declaró en junio del año pasado. La banca, menos posicionada en el sector hipotecario, se ha adjudicado menos inmuebles a través de daciones y otras vías y así su tasa de morosidad a junio de 2009 era del 4,02 por ciento mientras que sin el canje de créditos por activos inmobiliarios se hubiera situado en el 6,17 por ciento a finales del primer semestre de 2009, siempre según el IEF.