Madrid, Agencias
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, afirmó ayer que las cuentas de la Seguridad Social tienen una «salud de hierro», ya que se han pagado todos los gastos en 2009 y «han sobrado 8.000 millones», a la vez que pidió a los partidos políticos que realicen «menos críticas y más propuestas» para construir el futuro.
Corbacho recalcó que, a pesar de la coyuntura económica actual, el Gobierno socialista ha sido «contundente» a la hora de garantizar las pensiones y que se trata de un «compromiso» del Ejecutivo de Zapatero. «Es necesario asegurar a aquellas personas que se jubilen en 2025 que pueden hacerlo con la misma tranquilidad que aquellos que lo harán en 2010», apostilló.
En este sentido, subrayó que hay que acabar con la «cultura de la jubilación anticipada» y que habrá que revisar el proceso de jubilación en función del sector, ya que, a su juicio, «no es lo mismo trabajar en el andamio que ser profesor», indicó.