Oviedo, J. C.
Cajastur, la principal entidad financiera asturiana, redujo el año pasado su beneficio en el 6,91 por ciento (declaró un beneficio neto de 165,7 millones de euros) tras haber aumentado sus dotaciones a fondos de provisiones en el 214 por ciento, en prevención de un eventual empeoramiento del mercado financiero general y para reforzarse ante un posible incremento de la morosidad en el sector. El resultado de la caja asturiana antes de provisiones (margen de explotación) aumentó en 2009 en casi el 27 por ciento, pese al contexto de crisis económica, según informó Cajastur a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
La entidad asturiana, que está en proceso de anexión del negocio financiero de la intervenida caja manchega CCM a través de un banco filial (Liberta), señaló en un comunicado que «la adecuada gestión de los márgenes, la positiva aportación de la cartera de valores y la mejora de la eficiencia han permitido que en un entorno económico de recesión el Grupo Cajastur haya triplicado los fondos de provisión manteniendo la rentabilidad sobre activos (ROA) por encima del 1 por ciento, con una leve caída del resultado neto atribuido de un 6,91%».
Cajastur intensificó en el pasado ejercicio la política de contención de costes y logró reducir los gastos de explotación en el 1,18 por ciento. La ratio de eficiencia financiera mejoró en 7,14 puntos y se situó en el 32,69 por ciento, señaló la caja.
La fuerte dotación al fondo de provisiones (158,3 millones en 2009, el triple que los 50,4 millones del año anterior) ha permitido a la Caja disponer de fondos para la cobertura de riesgos por importe de 337,8 millones, de los que 164 millones (48,5%) fueron de carácter voluntario y extraordinario.
La morosidad de la entidad se situó al fin del ejercicio en el 3,23 por ciento («entre las más bajas del sector», según Cajastur), pese a extremar la cautela y «haber elevado significativamente el volumen de riesgos clasificados como dudosos».
El volumen de negocio retrocedió sólo el 1,05%, hasta los 23.013 millones. La inversión crediticia bruta sólo creció el 0,24 por ciento (el saldo vivo era a 31 de diciembre de 10.789,6 millones), pero en el caso de las familias aumentó el 8 por ciento. El descenso se produjo en la inversión crediticia en el ámbito empresarial, pero en concreto en el sector de la construcción. En 2009 concedió 26.649 préstamos y créditos por un importe de 2.552,5 millones. El ahorro captado (depósitos) se redujo el 2,16%, pero los fondos de inversión y de pensiones crecieron por encima del 19%. El resultado de la actividad de explotación fue de 214 millones (0,15% de aumento).
La entidad dijo que mantiene una elevada posición de liquidez (3.048 millones, equivalentes al 20 por ciento de los activos) y que sus niveles de solvencia están entre los más elevados del sector: su coeficiente de solvencia es del 15,6 por ciento (casi duplica el mínimo legal) y la ratio de recursos propios de primera categoría se sitúa en el 12%. Por lo común se exige el 6%.