Madrid, Agencias
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, aseguró ayer que la propuesta del Gobierno para reformar el sistema de pensiones «está abierta» y «puede ser matizada» en la comisión no permanente del Pacto de Toledo. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, añadió por su parte que «la sociedad va a entender la decisión, del mismo modo que ha comprendido las grandes reformas a las que ha hecho frente este país». También el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, defendió el retraso de la jubilación de los 65 a los 67, aunque con flexibilidad según los sectores, pese a que el Gobierno es consciente de que la medida es «poco cómoda» e «impopular».
El PP, por su parte, matizó ayer su negativa rotunda inicial a hablar del retraso de la edad jubilación y matizó que «se puede hablar» de una ampliación «voluntaria» e incentivada de la vida laboral, siempre que se acuerde en el Pacto de Toledo y vaya acompañada de otras reformas, como la laboral. Mientras, el ex presidente del Gobierno y actual presidente de FAES, José María Aznar, volvió a cargar ayer contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al que acusó de la «grave situación económica» del país y aseguró que «nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo». Por su parte, IU se mostró favorable a una huelga general, que entiende justificada para que el Ejecutivo vuelva a una política económica de izquierdas.
Las reacciones a la propuesta del Gobierno no cesan, y eso a pesar de la insistencia del Ejecutivo en que se trata de un planteamiento abierto. Una idea en la que ayer insistió la ministra de Economía, Elena Salgado. «Estamos dispuestos a llegar a un acuerdo», afirmó en una entrevista en TVE en la que calificó la reforma de «ejercicio de responsabilidad» del Gobierno, en vez de esperar hasta 2013 para presentarla. Y sacó a la palestra que fue el Parlamento el que instó al Ejecutivo a presentar una propuesta sobre la reforma del sistema de pensiones que, insistió, podría empezar a presentar problemas a partir de 2025 por los cambios demográficos de la sociedad española.
El ministro de Trabajo afirmó, por su parte, que la propuesta del Gobierno «no tendría sentido como medida inmediata, cuando el mercado está destruyendo puestos de trabajo». «Sería mala» si se planteara como una respuesta a la crisis, ha explicado Corbacho, y ha añadido que «el problema» se dará en el futuro, ya que la población envejece y los jóvenes se incorporan cada vez más tarde al mercado laboral.
El Ministro subrayó que al demorar la edad de jubilación se pretende incorporar al mercado de trabajo «al mayor número posible de personas», ya que en 2050 el peso de los mayores de 65 años en el conjunto de la población española representará el 50 por ciento. Corbacho abogó por «flexibilizar» la jubilación, de modo que a partir de determinada edad un trabajador pueda dedicar únicamente una parte de su jornada a «aportar experiencia a la empresa».
El PP, por su parte, matizó ayer su rotunda oposición inicial a modificar la edad de jubilación. Su secretaria general, María Dolores de Cospedal, admitió que el PP propuso cuando estaba en el Gobierno y en el ámbito de la función pública, la posibilidad de una jubilación voluntaria e incentivada a los 70 años, pero remarcó que una propuesta como la del Gobierno no puede plantearse de manera «individualizada» sino que «tiene que obedecer a un plan». Es decir, que debe ir acompañada de otras reformas, como la del mercado laboral, porque en caso contrario, advirtió, podría ocurrir que, al aumentar los tiempos de cálculo para recibir una pensión y retrasar la edad de jubilación, «muchos jóvenes no llegarán a recibir los beneficios de una pensión».
De Cospedal criticó el «grado de improvisación» del Ejecutivo y aseveró que la situación económica está «completamente fuera del control de las manos del Gobierno», que está sumido «en el caos, el desconcierto y el descontrol». Y frente a la propuesta del Gobierno de «reducir el número de pensionistas», el PP propuso incrementar el número de personas con un puesto de trabajo, porque «son las que tienen que mantener el sistema».
El ex jefe del Gobierno y presidente de FAES, José María Aznar acusó, por su parte, al Ejecutivo de llevar a España a la «segunda división europea» y añadió que «nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo». Durante la clausura de la jornada «Hacia un sistema eléctrico sostenible» organizada por el Instituto Choiseul, José María Aznar subrayó que «España se encuentra en una situación de grave y profundo riesgo» desde el punto de vista económico. Además, el ex presidente expresó sus dudas de que la propuesta de retrasar la jubilación responda sólo a una cuestión demográfica y no sea consecuencia del «gravísimo riesgo» en que se encuentra la economía española, «que afecta también a la financiación de su deuda».
El vicepresidente del Parlamento europeo, Alejo Vidal-Quadras, (PP) afirmó ayer que el programa de control presupuestario, la ley de Economía Sostenible o el retraso gradual de la edad de jubilación son «braceos de náufrago y palos de ciego que revelan la ausencia de una visión completa».
El coordinador federal de IU, Cayo Lara, animó ayer a la convocatoria de una huelga general, al afirmar que la propuesta del Gobierno de elevar la edad de jubilación a 67 años tendrá «previsiblemente una respuesta en la calle, pues ahora sí que se están tocando los derechos sociales de los trabajadores». Adelantó que se reunirá con los sindicatos y que, si éstos ven oportuno convocar una huelga general, IU la apoyará para «corregir» a Zapatero y hacer girar la política económica hacia la izquierda. En su opinión, la propuesta del Ejecutivo es «un torpedo contra los derechos sociales de los trabajadores»
El secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, confió ayer en que la propuesta de retrasar la jubilación no salga adelante. Pero en todo caso advirtió de que este sindicato «responderá» si se produce un «retroceso serio» en el sistema de pensiones.