Barcelona
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, auguró ayer que las cuestiones básicas de la reforma laboral propuesta por el Gobierno podrán estar pactadas en «dos o tres meses» con la patronal y los sindicatos. Tras participar en una conferencia sobre la reforma del sistema de pensiones en la sede del PSC en Barcelona, Corbacho afirmó que en ese plazo debería estar «el grueso» de las reformas que el Ejecutivo ha identificado «prácticamente ya debatidas y espero que acordadas».
Durante su conferencia, Corbacho anunció que la próxima semana ya empezará el debate entre Gobierno y agentes sociales, y destacó que la prioridad será negociar: «Estaremos más pendientes de dedicar horas y horas a trabajar que de comunicar; comunicaremos los avances, no las reuniones previas». Asimismo, remachó: «Continuaremos debatiendo la reforma del sistema de pensiones y estoy convencido de que encontraremos un buen acuerdo (en pensiones y reforma laboral) para salir lo antes posible de la crisis. A la población no le gustan las peleas y discusiones, le gusta el trabajo en la misma dirección».
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, asumió que el Gobierno «no ha explicado bien» su propuesta de retrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, en el sentido de hacer entender a la sociedad que es necesario abrir ya este debate para garantizar la sostenibilidad futura del sistema. Y garantizó que la propuesta no es «una ley», sino que se buscará un acuerdo «lo más amplio posible» en el Pacto de Toledo. «Bien bien no lo habremos explicado porque si no, no se habría montado el lío que se ha montado», admitió.