Caja Rural de Asturias obtuvo en 2009 un beneficio neto de 16.439.000 euros, frente a los 20.841.000 de 2008, es decir un 21,12 por ciento menos.
Según explica la entidad en un comunicado, la dotación superior a veinte millones de euros para la cobertura de créditos y otros activos reduce en cuatro millones el resultado líquido, que alcanza la cifra referida de 16.439.000 euros.
El aumento del negocio en un 6 por ciento y la contención del gasto, un 2,79 por ciento, compensaron la bajada de intereses y permiten mantener las cifras de explotación en la cuenta de resultados y mejorar la ratio de eficiencia, que mide el porcentaje de gastos sobre ingresos, hasta el 46,23 por ciento, un 0,38 por ciento menos.
Los depósitos de clientes se incrementaron en 193 millones de euros, un 10 por ciento -impulsados por las cuentas a la vista y las imposiciones a plazo- y las inversiones en 48 millones, un 2,23 por ciento.
Para la entidad resulta destacable la concesión de 2.146 operaciones, por importe de 171 millones, destinadas a la compra de vivienda por particulares.
La constante potenciación de las reservas permite presentar un coeficiente de solvencia del 15,52 por ciento, que dobla la media ofrecida por el sector.
Caja Rural de Asturias comenta que los expertos consideran que esta variable como mínimo debe estar sobre el 7 por ciento y que un nivel cómodo está por encima del 8 por ciento.
La entidad financiera asturiana mantiene un criterio exigente en la valoración de los riesgos subjetivos con un seguimiento constante de las operaciones irregulares.
A mes de diciembre, el índice de cobertura de la entidad ascendió al 87,95 por ciento, sobre un contenido ratio de morosidad del 2,93 por ciento. EFE