Oviedo / Madrid,
M. M. / Agencias
El nuevo pacto de negociación colectiva contiene muchas novedades. La primera, que es para tres años (2010 a 2012) y no para uno, y con subidas salariales moderadas. Para este año, hasta el 1%; para 2011, entre el 1% y el 2%; y para 2012, entre el 1,5% y el 2,5%. Se mantiene la cláusula de descuelgue, por la que las empresas que justifiquen pérdidas podrán eludir la subida salarial, aunque con condiciones. En el documento se apuesta por mantener y recuperar el empleo, especialmente el fijo. Incluso, abre la puerta a negociar en cada empresa un número de contratos temporales con limitaciones. Además, patronal y sindicatos se comprometen a reformar la negociación colectiva en seis meses.
El acuerdo de negociación colectiva, que supone un pacto social, suscrito ayer entre las patronales CEOE y Cepyme y los sindicatos mayoritarios UGT y CC OO, afectará de inmediato en Asturias a miles de trabajadores. Entre otros convenios colectivos, ahora se empezarán a negociar el de Arcelor-Mittal, para más de 6.000 trabajadores, y el del metal, que afecta a unos 27.000 empleados. La patronal asturiana FADE y los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CC OO, coincidieron ayer en que van a exigir «responsabilidad» para que se cumpla con lo pactado.
Severino García Vigón, presidente de FADE y vicepresidente de la CEOE, se mostró satisfecho de un acuerdo que «nunca dudé de que llegaría, porque había predisposición por las partes y la situación económica lo necesita». El objetivo es «que en las empresas y en los sectores se tome con responsabilidad, porque no es la solución definitiva, pero debe servir para generar actividad económica y crear empleo», por lo que se comprometió a que «FADE hará un gran esfuerzo de divulgación». Admitió que este pacto es una buena plataforma de cara a negociar la reforma laboral, «aunque son cuestiones distintas».
El secretario general de UGT en Asturias, Justo Rodríguez Braga, destacó que, «en una situación de crisis económica y de destrucción de puestos de trabajo, este acuerdo va a propiciar que se mantenga el empleo, con una apuesta clara por la contratación indefinida y una temporalidad ajustada a las necesidades y a la ley». En su opinión, es un pacto que «ha devuelto la confianza en el diálogo social» y facilita que «la CEOE se baje de posturas maximalistas para ver qué elementos sirven para mantener y crear empleo». Se allana, en este sentido, la negociación para la reforma laboral «en cuanto a que se recupera confianza en el mercado, que es lo que genera empleo».
Antonio Pino, secretario general de CC OO de Asturias, destacó que el acuerdo «se adapta a la realidad económica, que apuesta por el control de precios al haber moderación salarial, la redistribución de beneficios empresariales y acabar con la temporalidad injustificada». En su opinión, «es un acuerdo de mínimos que ahora habrá que desarrollar en las empresas y en los sectores y que va a poner a prueba la capacidad de la FADE y de la CEOE para que no haya rebeldías en sus filas», ahora que comienzan las negociaciones colectivas. Según Pino, esto «genera expectativas» para la reforma laboral.