La compra del negocio lácteo de Puleva es el segundo golpe de mano que en apenas dos meses da Lactalis en el mercado español. A finales de enero, la compañía francesa, propietaria de marcas queseras como Président y Flor de Esgueva -posee también la marcha La Lechera de postres y yogures-, llegó a un acuerdo con Forlasa para la adquisición del 100% de su negocio de quesos, una operación que supuso la incorporación de enseñas destacadas como El Ventero, Gran Capitán, El Cigarral o Don Bernardo. Lactalis se convertía así en líder de la denominación de origen manchega y se ponía al frente del negocio español del queso, según destacó entonces el director general de la filial para España, Lactalis Iberia, el asturiano Aurelio Antuña.
Antuña, formado en la Universidad de Oviedo, sigue los pasos de otro asturiano, Roberto Moré, que pilotó los primeros pasos de la compañía francesa en la península Ibérica. La división, creada en 1983 para expandir Lactalis en España y Portugal, partió guiada por Moré, que llegó a ser consejero delegado de la filial. Hoy, ya jubilado, continúa manteniendo una cercana relación con la familia Besnier, propietaria del grupo. Moré, que también fue presidente de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), lamentó ayer que ninguna empresa española, salvo Reny Picot, se haya decantado por la expansión internacional. «Lo que hicieron ellos desde Normandía podría haberse hecho desde Asturias».
A Roberto Moré le tocó abrir camino y negociar en 2006 la compra de Lauki. Lactalis tiene cuatro fabricas en España, dos en Valencia, donde se hacen batidos y horchata; la factoría de Valladolid, donde se envasa la leche Lauki, y otra planta en Villalba, a la que llega leche recogida en el extremo occidental de Asturias. La integración de Puleva Food convertirá a Lactalis Iberia en un conglomerado con una facturación cercana a los 1.200 millones de euros, 12 fábricas y alrededor de 2.700 empleados.
La adquisición de Puleva ahora forma parte de una estrategia de Lactalis para crecer en los mercados del Sur de Europa, indicaron fuentes conocedoras de una operación que supone el mayor paso protagonizado por un grupo extranjero en el negocio español de la leche.