Gijón, R. VALLE
Xavier Prats Monne puso ayer voz de hombre a la descripción del complicado panorama del mercado laboral europeo para las mujeres. El director general de Políticas de Empleo, Europa 2020, Estrategia de Lisboa y Asuntos Internacionales en la Comisión Europea ofreció más mensajes de esperanza que soluciones concretas en la conferencia que ofreció en el Antiguo Instituto de Gijón ante un aforo con una minoritaria presencia de varones. «La igualdad de oportunidades no se plantea en beneficio de las mujeres, se plantea en beneficio de la sociedad», aseguró el político desde la mesa que compartía con la eurodiputada socialista María Muñiz, la directora del Instituto Asturiano de la Mujer, María Fernández Campomanes, y la alcaldesa Paz Fernández Felgueroso. Con todas ellas y con la consejera María José Ramos tuvo antes una reunión de trabajo en el Ayuntamiento de Gijón.
Para Prats es más que evidente que el mercado laboral europeo necesita en el futuro de una reserva de capital humano cualificado y ese capital está en las mujeres que tienen las condiciones adecuadas para asumir unos trabajos de mayor fuerza intelectual, base tecnológica y capacidad comunicativa. Otra cosa es el presente. «Las mujeres de Asturias, como el resto de las mujeres de Europa, están muy bien educadas y muy mal empleadas», sentenció el burócrata europeo a la hora de describir cómo el éxito académico de las mujeres desaparece al llegar al mercado de trabajo.
Un dato: el 75% de las mujeres entre 25 y 35 años están integradas en el mundo laboral, pero ese porcentaje baja a partir de esa edad ante la necesidad de asumir el cuidado de la familia. «Aquí no hay problemas de igualdad de derechos sino de igualdad de oportunidades», sentenció el director general de la UE, que ironizó sobre la necesidad de comparar si son más costosos para los empresarios los embarazos de sus trabajadoras o los accidentes practicando deporte de sus trabajadores.