MARAVILLAS ROJO TORRECILLA
Secretaria general de Empleo del Ministerio de Trabajo
Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
La secretaria general de Empleo del Ministerio de Trabajo, Maravillas Rojo Torrecilla (Barcelona, 1950), acumula una amplia experiencia en el diseño y ejecución de políticas activas de empleo. Entre otras numerosas actividades fue directora del antiguo Inem de Barcelona entre 1991 y 1995 y gestionó la organización del sistema de formación ocupacional y continua con la incorporación de España a la UE.
-¿Marzo será un mal mes para el desempleo?
-Aumentará, pero esperamos que se confirme una reducción del incremento del paro.
-¿Y cuándo empezará a crearse empleo?
-Hace falta un incremento de la actividad económica con un ritmo sostenido. Pero el crecimiento de empleo es más lento que la recuperación de la actividad. Por eso es muy necesario mantener políticas activas para lograr la recuperación del empleo.
-¿Cuándo saldrá España de la crisis?
-No podremos hablar del fin de la crisis hasta que no haya recuperación de empleo. Y ese será un proceso más largo. De todas las maneras, le diré que ahora ya se crea empleo.
-¿Dónde?
-Cada mes se formalizan más de un millón de nuevos contratos, y eso que estamos en plena crisis. Un 10 por ciento de ellos son indefinidos. No podemos decir que no se crea empleo, lo que ocurre es que se destruye más del que se crea.
-¿En qué sectores y qué tipo de empleo se crea?
-Hay actividades con saldo positivo: consultoría, desarrollo tecnológico, farmacia y en los servicios a las personas. Pero cuando hablamos de crear empleo necesitamos incorporar nuevas competencias y nuevas capacidades, además de formación, y aprender a usar las nuevas tecnologías de la comunicación.
-Está hablando de cambios que afectarán a los trabajadores. ¿Y las empresas?
-El empleo será de más valor añadido y de futuro si tenemos empresas con más flexibilidad y organización con transparencia y desarrollo de la responsabilidad social corporativa... Y si tenemos personas con posibilidad de adaptar sus capacidades. En Europa todos los ministros coinciden en que se necesitan personas con formación y aptitudes adecuadas. El futuro no se puede sustentar en la gestión financiera que busca un gran beneficio, inmediato y para unos pocos, como hasta ahora.
-¿En qué va a consistir exactamente el cambio de modelo productivo?
-En la transformación de la manera de trabajar en sectores económicos ya tradicionales y su combinación con los emergentes, que requieren perfiles más abiertos. Nos vamos a encontrar a un ingeniero que además tendrá que saber gestionar un proyecto y trabajar en equipo. Eso es más valor añadido. Es la hibridación, combinar dos cuestiones que aparentemente no tienen nada que ver, como los biotecnólogos, por ejemplo.
-Y con esos cambios, ¿los salarios tienen que subir o bajar?
-Si el debate es sólo el de los costes salariales, es excesivamente reducido. Europa no puede competir sólo en costes salariales, tenemos que competir en empleo con valor añadido. Es muy importante el acuerdo logrado en negociación colectiva entre patronal y sindicatos porque pactaron que en seis meses avanzarían en la adecuación de los contenidos de esa negociación colectiva. Pero es necesaria la moderación en general y el esfuerzo de todos. Esa moderación debe ser también para los ejecutivos financieros, para ese concepto de los bonos empresariales.
-¿Hay avances en la negociación para la reforma laboral?
-No es una reforma laboral, sino un conjunto de reformas laborales que no se pueden identificar exclusivamente con un cambio en la modalidad de contratación. Ya hay reformas en el ámbito laboral, como la que afecta a los expedientes de regulación de empleo, que han reducido significativamente los expedientes de extinción, incentivando los de suspensión. También es una reforma importante utilizar las nuevas tecnologías en los servicios públicos de empleo para apoyar mejor a los desempleados y que puedan construir itinerarios personalizados, para lo que se han contratado 1.500 orientadores y orientadoras más. Y también lo es que haya sobre la mesa la posibilidad de aplazar las cuotas a la Seguridad Social si esto permite mantener y crear empleo. Ahora hay que dar un paso adelante y avanzar en la reducción de la jornada vinculándola a la formación. Podemos avanzar en reforzar la inserción laboral de los jóvenes, en los desempleados de larga duración, en las mujeres, en la complementariedad de los servicios públicos y privados de empleo. Y también se va a avanzar en la formación.
-La nómina para pagar el paro aumenta cada mes. ¿Cuánto aguantarán las arcas estatales?
-Mantener el sistema de protección por desempleo es un compromiso firme, que se demuestra con la aportación neta que se hace en los Presupuestos del Estado.
-Habla de la creación de empleo, pero el debate se centra en el coste del despido.
-En España la modalidad de despido que más se usa es la del improcedente, con una indemnización de 45 días por año trabajado. El procedente son 20 días y hay otra posibilidad, la de ampliar el contrato de fomento del empleo, que son 33 días por año, con un máximo equivalente al sueldo de 24 meses.
-Pero se usa más el más caro.
-Es el más fácil. La empresa deposita el dinero en el Juzgado en 48 horas y no tiene más problemas. Y además los despidos son individuales, no colectivos. Lo que lleva a la reflexión de que aunque el despido improcedente sea el más caro, no debe ser caro. Y el más barato, el de fomento del empleo, sólo se utiliza para un 16 por ciento de los contratos que se formalizan.
-¿Por qué?
-(Se encoge de hombros y sonríe). Probablemente se pueden extender y fomentar los contratos de fomento de empleo.
-¿El Gobierno se siente muy respaldado por los sindicatos?
-Bueno, los responsables sindicales dicen que este Gobierno no ha tomado ninguna decisión en contra de los derechos de los trabajadores, que sería un motivo de huelga.
-Oiga, ¿era necesario que en plena crisis el Gobierno planteara también la reforma de pensiones y se buscaran otro jaleo?
-El concepto de jaleo... se puede llegar a organizarlo sin pretenderlo. Fue un jaleo mediático no buscado. La propuesta responde a un mandato del Pacto de Toledo. Coincidió con la crisis en Grecia y las valoraciones de los «rating», y las presiones sobre las medidas que se adoptan. Pero no debemos extrapolar una propuesta como inmediata cuando ni está negociada, ni hay una decisión tomada.
-¿Usted también recomienda, como su jefe, el ministro Corbacho, planes de pensiones privados?
-El Ministro no los recomendó en el sentido de cuestionar el sistema público de pensiones. Quien sí recomendó los planes privados de pensiones fue el Pacto de Toledo. Y hay convenios colectivos, públicos y privados, que también los recomiendan y los incluyen.
-¿Considera que Díaz Ferrán tiene autoridad moral para negociar como líder de la patronal una reforma laboral, cuando han quebrado dos de sus empresas, debe salarios y tiene impagos a la Seguridad Social?
-Las organizaciones son equipos, no una persona. No deberíamos identificar una situación concreta, si bien no es ejemplar, con el conjunto del trabajo de la CEOE. Que Díaz Ferrán siga como presidente de la patronal depende de quienes le eligieron y quienes le mantienen. En todo caso, es evidente que no es representativo de la manera de hacer y de dirigir las empresas los empresarios españoles.
-¿Teme hacer declaraciones y que la rectifiquen, como le pasó a otros secretarios de Estado?
-Llevo casi dos años con el ministro Corbacho y me siento muy cómoda y muy reforzada. No tengo motivos para tener ese miedo.
-¿Por qué los ministros no se ponen de acuerdo antes de hablar, para evitar contradicciones?
-En muchas ocasiones, lo que la prensa amplifica no se corresponde exactamente con descoordinación, sino con el contexto y lo que se saca de contexto. En todo caso, hay buena coordinación.
-¿Cómo se ve a Asturias desde el Ministerio de Trabajo?
-Asturias tiene una tasa de paro casi cinco puntos inferior a la media nacional y afronta mejor la crisis porque viene de una reconversión muy dura, de la que salió con una estructura empresarial muy diversificada. Y tuvo un desarrollo moderado de la construcción residencial. Además, ha incorporado y extendido la cultura digital, lo que le permite dedicar recursos humanos a tareas de más valor añadido, y tiene unos niveles de negociación y de pacto social muy arraigados, que aportan muchas ventajas.