Oviedo, Luis GANCEDO
Asturias ha puesto en el mercado desde 2008 más de 4.000 viviendas de protección oficial, una oferta de un tamaño con pocos precedentes que ha coincidido en plena depresión del negocio inmobiliario y en medio de conocidas dificultades para el acceso al crédito para empresas y familias. A decir de la nueva patronal asturiana de la construcción, recién nacida a partir de la fusión de la CAC, con sede en Oviedo, y de la gijonesa Asprocon, los promotores han logrado vender en torno al 50% de los pisos protegidos, pero hay dificultades para dar salida al resto, en parte debido a la resistencia de bancos y cajas de ahorros a financiar las operaciones. Esa sequía de crédito y los recortes en la obra pública son dos amenazas que, según el «lobby» constructor asturiano, sobrevuelan un sector que ya ha perdido casi el 40% de su empleo desde el inicio de la crisis.
Serafín Abilio Martínez, que acaba de ser elegido presidente de la nueva CAC-Asprocon, y Manuel Pastor, antes líder de la organización gijonesa y desde el viernes uno de los vicepresidentes de la patronal regional, expusieron ayer su diagnóstico sobre las perspectivas de las dos patas del negocio constructor: la vivienda y la obra civil.
l Los pisos. «Las ventas han repuntado este año y el stock de vivienda libre se está reduciendo, pero siguen los problemas de la financiación», expone Abilio Martínez. Bancos y cajas, añaden, mantienen restringido el crédito tanto para los promotores como para los compradores. También para los de vivienda protegida: «Incluso se dan bastantes casos en los que el comprador lo tiene mejor para financiar un piso libre que uno protegido», señala Manuel Pastor. Y apostilla: «Estamos alertando a la Administración y a la banca de que se puede generar un nuevo "stock", ahora de vivienda de protección oficial».
Pasa a la página siguiente