Oviedo, J. C.
Esta semana puede ser crucial para la «fusión virtual» o SIP integrado por Cajastur, CAM, Caja Extremadura y Caja Cantabria. Las discrepancias surgidas por el reparto de poder entre CAM y Cajastur deberían desembocar en un desenlace, bien el acuerdo o el desestimiento.
Por el momento nadie se plantea la ruptura, aunque, siquiera como hipótesis potencial, tampoco debería ser descartada.
El Banco de España había dado de plazo orientativo hasta el próximo jueves para la firma de los contratos de integración definitivos de los proyectos de SIP (sistema institucional de protección) ya aprobados por el regulador.
Cajastur y CAM siguen manteniendo contactos, sin que haya trascendido el grado de aproximación o de distanciamiento.
Además del plazo orientativo del Banco de España, existe otra fecha que mete presión a la negociación. Dentro de diez días se dará a conocer el resultado del «stress test» o prueba de esfuerzo al que el Comité de Supervisores Financieros Europeos (CEBS) han sometido a 91 entidades de la UE, entre ellas, 27 españolas. Una de ellas es la «fusión virtual» de CAM, Cajastur, Extremadura y Cantabria.
Se da por probable que el Banco de España podría actuar contra CAM si se sale del grupo, y un abandono cuando ya ha sido aprobado el SIP y analizado por el CEBS sería visto como un «cierre en falso» de la reestructuración financiera española.
También en los próximos días se decidirá el destino de la intervenida Cajasur, a cuya puja optan Unicaja, BBK y Sabadell-Herrero.