Oviedo, J. L. SALINAS
El Gobierno vasco cerrará en los próximos días la venta del 25% de su participación en Naturgas a la asturiana HC Energía (Hidrocantábrico). El acuerdo, según señalaron fuentes de la eléctrica, se firmará de forma definitiva antes del 31 de este mes. Una vez que quede cerrada la adquisición, la compañía que preside Manuel Menéndez pasará de tener el 65,6% del capital a controlar más del 95%. La eléctrica asturiana comprará también el 4,21% que posee el Ayuntamiento de San Sebastián en Naturgas. El acuerdo final de ambas operaciones podría rondar los 400 millones de euros. Un desembolso que se produce en un contexto de fuerte descenso de los ingresos de las administraciones locales.
Fuentes de la Consejería de Industria del País Vasco aseguraron ayer a LA NUEVA ESPAÑA que aún faltan algunos flecos para que el acuerdo quede cerrado de forma definitiva, aunque sí precisaron que «vamos a ejercer su derecho de salida de la compañía». «Estamos apurando los plazos», destacaron. En los últimos días las negociaciones se han acelerado.
No obstante, el Ejecutivo vasco se reservará un 5% del capital de Naturgas, lo que le permitirá mantener un puesto en el consejo de administración de la compañía y «determinados derechos en la gestión de la gasista».
Esta operación de venta arrancó en el año 2003, cuando Hidrocantábrico, propiedad de la lusa Energías de Portugal (EDP), ganó el proceso de privatización del negocio vasco del gas, que hasta ese momento se encontraba bajo control público. La filial gasista ha sido clave en la expansión y los resultados de HC durante los últimos siete años.
El contenido final del acuerdo será presentado al consejo de administración de Naturgas a lo largo de la próxima semana. Durante las negociaciones, EDP ha insistido en que se le permita comprar la participación en distintas fases para, de esta forma, poder absorber con mayor facilidad la operación. El consejero de Industria vasco, Bernabé Unda, aseguró hace unas semanas que la venta podría desarrollarse en varios ejercicios, quizá distribuyendo la operación y los pagos en tres años. Aún faltan algunos flecos para sellar de forma definitiva el contrato, entre los que, en un principio, se encontrarían el precio final de la operación y en el calendario de los pagos.
Los acuerdos suscritos en la primavera de 2003, a raíz de la privatización de la empresa de gas, entonces denominada Naturcop, establecieron que el Ente Vasco de la Energía (un organismo que depende de la Consejería de Industria del País Vasco), titular de la participación autonómica, tendría derecho a vender las acciones que conservaba antes del 31 de julio de 2010 y que HC tendría la obligación de comprar. El acuerdo de privatización de hace siete años incluyó, entre otras cláusulas, el compromiso de mantener la sede de la gasista en Bilbao.
En el año 2003, Hidrocantábrico había pagado unos 537 millones de euros por hacerse con el 56% de Naturcop. Lo hizo con una oferta económica y un plan industrial que convencieron al Gobierno nacionalista del entonces lendakari Juan José Ibarretxe de optar por la propuesta de HC frente a otras como la que también presentó Iberdrola. Para Hidrocantábrico fue la mayor de las operaciones de expansión emprendidas hasta entonces por un grupo energético que un año más tarde -agosto de 2004- quedaría bajo control de la lusa EDP a raíz de los acuerdos de esta compañía con Cajastur y con la alemana EnBW, accionistas cualificados.
La Naturcop de hace siete años, a la que HC aportó su filial Gas de Asturias, tenía unos 480.000 puntos de suministro y una actividad muy concentrada en el Principado y el País Vasco. En la actualidad, Naturgas lidera también el mercado gasista de Cantabria y Murcia (después de una reciente compra de activos a Gas Natural) y su red de distribución llega a casi un millón de hogares y empresas. Naturgas había conseguido cerrar el año 2009 con un beneficio neto de unos 120 millones de euros y una cifra de negocio que alcanzaba los 1.031 millones.