Oviedo, J. L. S. / L. G.
España vuelve a crear empleo neto después de dos años de crisis, pero lo hace aún sin intensidad bastante para absorber el aumento del paro. De ahí que haya más españoles con ocupación laboral que a principios de año (82.700 más) y que al mismo tiempo sean más también los parados (32.800 más). Los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) conocidos ayer indican que el mercado de trabajo español registró una tibia recuperación durante el segundo trimestre de este año, insuficiente para empezar a rebajar una cifra de desempleados que supera los 4,6 millones de personas, el 20,09% de la población activa. Asturias participó de esa recuperación gracias al empuje de su industria.
Los Gobiernos central y regional transmitieron ayer la tesis de que el balance de la EPA refleja que la crisis se frena. «Lo peor ha pasado», señaló el consejero de Industria del Principado, Graciano Torre, a la vista de unos números que, no obstante, recogen una aparente contradicción en el caso de Asturias: la región fue una de las once donde el desempleo descendió en relación al trimestre anterior (1.400 parados menos), pero al mismo tiempo estuvo entre las seis donde bajó también el número de personas que trabajan (2.000 ocupados menos).
¿Cómo se explica que el paro baje en Asturias cuando se sigue perdiendo empleo? Los expertos consultados ayer anotaron que ese balance puede ser un reflejo, además de la crisis, del problema estructural del envejecimiento de la población asturiana: se jubilan más personas de las que entran en el mercado de trabajo. Así, la llamada tasa de actividad (51,5%) se mantiene como la más baja del país. En cambio, la tasa de paro asturiana (16,38%) es inferior a la media (20,09%).
Y conforme a la EPA sólo el sector industrial ha dado muestras diáfanas de recuperación en Asturias. La industria es la única actividad que tiene más trabajadores que hace un año.
Con la huelga del 29-S en el horizonte, los sindicatos UGT y CC OO denunciaron que el empleo no despega en Asturias. La patronal FADE tacho de «engañosos» los resultados de la encuesta y de «preocupante» la situación regional.