Oviedo,
Marián MARTÍNEZ
El metal asturiano se prepara para una manifestación y una huelga de 48 horas a la que están convocados unos 20.000 trabajadores del sector. Las federaciones de industria de CC OO y MCA-UGT apuran la celebración de asambleas para explicar a sus afiliados las causas de la convocatoria de las movilizaciones, «que irán a más si la patronal no afloja», advierten. Los sindicatos acusan a la patronal del sector en Asturias, Femetal, de actuar de ariete de la rama dura de Confemetal y de la CEOE. Ambas partes se verán las caras mañana en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC), sin visos de una aproximación de posturas.
Las movilizaciones convocadas por CC OO y UGT, y que no alcanzan a las empresas que tienen convenio propio (Arcelor, entre ellas), arrancarán el jueves, día 16, con una concentración delante de la sede de Femetal, la patronal del metal asturiano, en Gijón. Y el lunes y el martes están convocadas las huelgas generales en el sector.
Los sindicatos explican en las asambleas a sus afiliados que frente a sus propuestas de subidas salariales, límite de horas extraordinarias y obligación de hacer contrataciones cuando se supere, reconocimiento de categorías laborales y de la figura del aprendiz, Femetal ofrece congelación salarial y la exigencia de la máxima flexibilidad interna y de movilidad.
Damián Manzano, secretario de acción sindical de CC OO de Asturias, acusó a Femetal de mantener un planteamiento «oportunista, irracional y desproporcionado que no contribuye a encontrar una solución. Lo que pretende esta patronal es reducir el convenio del sector a su mínima expresión y aplicar aquí lo que la CEOE quiere hacer para el conjunto del país».
Según Manzano, Femetal quiere implantar en el convenio del sector lo que su sector intentó a nivel estatal, apoyando a la patronal madrileña (Ceim) en un endurecimiento de la postura de CEOE que acabó en la ruptura del diálogo social para la reforma de la negociación colectiva. «Quieren congelar los sueldos y ligarlos a la producción que en el idioma de Femetal se traduce en volver al "destajo", cuando todo el mundo sabe que se están haciendo un número desproporcionado de horas extraordinarias en los talleres. Lo que hace la patronal es un brindis al sol, quizá porque quieren medrar en la patronal nacional y actúa de ariete para ganar puntos. Pues lo que se va a encontrar es una respuesta contundente».
Javier Campa, secretario de política sectorial de MCA-UGT, esgrimió los mismos argumentos, incidiendo además en que los sindicatos «hemos mostrado disposición a rebajar las exigencias de mejoras salariales para acercar posturas, mientras la patronal se niega a ceder. Esto traerá consecuencias». También explicó que las movilizaciones sólo afectarán a los trabajadores del convenio del metal, es decir, a los de pymes y microempresas. Unos 20.000, al quedar al margen los que pertenecen a montajes y auxiliares y los que tienen convenio propio.
Femetal, por su parte, mantiene su negativa a las subidas salariales porque, afirma, la situación del mercado no lo permite.