Roma, Agencias
El primer ministro de Italia, Mario Monti, mantuvo ayer reuniones con los representantes de los principales partidos políticos para explicarles las medidas que adoptará en el nuevo plan de ajuste, cifrado en unos 25.000 millones de euros y que aprobará mañana el Consejo de Ministros para luego someterlo a votación en la Cámara de Diputados y el Senado.
Monti se reunió primero con el llamado Tercer Polo, formado por los partidos Alianza para Italia (API), Unión de Demócratas y Cristianos (UDC) y Futuro y Libertad (FLI), para después hacerlo con el Pueblo de la Libertad (PDL) del ex primer ministro Silvio Berlusconi, y al Partido Demócrata (PD).
El presidente del Gobierno de Italia prevé, entre otras medidas, un nuevo impuesto sobre los barcos y bienes de lujo, así como una tasa patrimonial sobre la segunda y tercera propiedad inmobiliaria, y recuperar el impuesto sobre bienes inmuebles a la primera vivienda. Esta última podría asegurar 3.500 millones de euros, pero cuenta con el rechazo frontal del ex primer ministro Silvio Berlusconi y del PDL, que cuenta con el mayor número de escaños en el Parlamento y cuyo voto es clave.