Madrid, Agencias
El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, aseguró ayer que la Encuesta de Población Activa (EPA) de 2011, que hoy publicará el Instituto Nacional de Estadística (INE), arrojará 5,4 millones de desempleados. Es una cifra que nunca antes se había alcanzado y que ya había adelantado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a mediados de mes.
Montoro protagonizó ayer su primera intervención en la Comisión de Hacienda y Administraciones Públicas del Congreso, donde afirmó que ésta es «la peor de las caras» de la crisis económica. «Esta cifra -la del número de parados- ha hecho perder la confianza al conjunto de los 47 millones de ciudadanos que viven en España», afirmó. Pero añadió que la política del Gobierno está orientada a recuperar esa confianza y generar empleo.
Tras la comparecencia, y en declaraciones a los medios, el ministro de Hacienda aclaró que no ha adelantado los datos de la EPA, sino que simplemente ha dado la cifra que se está «manejando» y que ya había anticipado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. «Lo he dicho de memoria», afirmó, para matizar también que la Encuesta de Población Activa (EPA) no compete al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, sino al de Economía y Competitividad, que dirige Luis de Guindos.
Aun así, remarcó que el Gobierno trabaja para que cuanto antes se cree empleo. «Ése es el sentido de la corrección del déficit», indicó.
La reacción de los agentes sociales no se hizo esperar. Juan Rosell, presidente de la patronal CEOE, mostró preocupación, pero también su confianza en que con las reformas que se están abordando España vuelva a ser el primer país europeo en generación de empleo. Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CC OO, señaló que si la canciller Angela Merkel «no atosigase tanto», probablemente se hubiera entrado ya en una «senda» de crecimiento y de reducción del paro. Por eso exigió una revisión de la política de ajuste. En términos similares se expresó Cándido Méndez, líder de UGT, quien insistió en que para crear empleo hay que resolver el endeudamiento de las empresas y las familias, la contracción económica y la que pueda provocar la política de ajuste «tan brutal», además de la situación de las entidades financieras.