Oviedo, José Luis SALINAS
La compraventa de viviendas sigue «parada» en Asturias, pero se mueve el del alquiler. Está ocurriendo por los dos lados del mercado, según las opiniones recabadas entre profesionales del negocio inmobiliario: por el lado de la oferta, aumenta el número de quienes, ante la imposibilidad de vender sus propiedades, las ofrecen en arrendamiento para sacar un rendimiento; por el lado de la demanda, los problemas laborales y las dificultades de acceso al crédito están llevando a un número creciente de asturianos a optar por el alquiler.
No es una tendencia explosiva, aclaran los profesionales del sector, pero hay señales de que está ganando fuerza la alternativa del alquiler. David Allen, presidente de la Asociación Empresarial de Gestión Inmobiliaria de Asturias, asegura que en los últimos meses se ha reactivado el arrendamiento. «Hay ciudades en las que está funcionando muy bien el arrendamiento de pisos, especialmente en Oviedo», sostiene Allen.
Alejandro Álvarez, de la agencia Álvarez, cree también que el mercado del alquiler está comenzando a ganar enjundia en Asturias, aunque el número de operaciones es aún inferior al de las compraventas. Al menos el de los contratos que se concretan con la intermediación de las agencias. «Los alquileres suponen ahora el 29% de la actividad de las inmobiliarias, cuando hace unos meses representaban el 15%», señala Alejandro Álvarez.
Los profesionales del sector consideran que el repunte del arrendamiento está conectado con la situación de las compraventas de vivienda, sobre todo la de segunda mano. «El mercado de la segunda mano no se mueve, está literalmente parado», subraya José Ramón Martínez, de la agencia Martínez. Eso sí, puntualiza que aunque durante los últimos meses haya crecido el parqué de viviendas para alquilar en Asturias ello no quiere decir que se esté alquilando mucho más. «Con los datos del paro, muchos de los jóvenes que se habían independizado han tenido que dejar los pisos en los que vivían y volver a la casa de sus padres», remarca.
Las transacciones de viviendas se han desplomado desde que comenzó la crisis económica. Así, por ejemplo, en el último trimestre de 2007, justo antes de que comenzaran a tambalearse los cimientos de la economía, se vendieron en la región 4.647 viviendas (de ellas casi 2.000 de segunda mano), mientras que en el último trimestre del año pasado la cifra apenas llegó a las 1.600 transacciones (893 de pisos usados), según las cifras del Ministerio de Fomento, del que depende el departamento de Vivienda.
Y eso, señalan los agentes, que en el mercado de los pisos usados ya se están encontrando verdaderos «chollos». Con rebajas de hasta el 40%, añaden. Ni esas supuestas «gangas» ni la decisión del Gobierno de restablecer la deducción por compra de vivienda habitual ha reanimado las ventas.
No obstante, los agentes inmobiliarios sostienen que los precios, especialmente los de la vivienda nueva, no van a seguir bajando. Desde que comenzó la crisis, según los datos que acaba de divulgar el Ministerio de Fomento, el precio de la vivienda de nueva construcción se ha abaratado en torno a un 10% nominal (sin contar el efecto de la inflación). En concreto, el metro cuadrado costaba durante el cuarto trimestre del pasado año 1.581 euros por metro cuadrado, mientras que en el mismo trimestre de 2008 (año en el que los precios comenzaron a retroceder) el precio ascendía a 1.753 euros.
Algo más fuerte ha sido el descenso en los precios de la vivienda de segunda mano. Según las estadísticas oficiales de Fomento, en los pisos con más de dos años de antigüedad el metro cuadrado se ha abaratado en la región un 11,2%. A finales de 2011 costaba 1.493 euros, casi 200 euros menos que tres años antes.
«El problema no son los precios, sino que no se vende nada porque no hay demanda ni crédito», señala Antonio Vega, presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de la región. Vega sostiene que el mercado asturiano ofrece, tres años después de la crisis, buenas oportunidades: «Hay promociones de vivienda nueva que se ofrecen a la mitad de precio de salida».
David Allen: «Quien necesite financiar más del 80% del piso lo tiene muy difícil»
Según la lectura que hace David Allen, tanto las cifras de caída de ventas como las de precios han comenzado a moderarse. «El 2009 fue un año crítico, y todavía acumulamos mucha vivienda vacía, pero muchos de esos propietarios se están lanzando al alquiler, porque la demanda está creciendo en Asturias», apunta.
Al contrario de lo que sostienen los agentes inmobiliarios, algunos analistas están pronosticando que el precio de la vivienda seguirá cayendo intensamente en España a lo largo de este año. La Sociedad de Tasación estimó recientemente que los precios caerán con fuerza a lo largo de este año.
«La recuperación de las ventas va a ser lenta; en 2010 se vio una pequeña recuperación, pero luego el mercado ha vuelto a bajar. Eso a pesar de que hay grandes oportunidades para comprar», sostiene David Allen. Pero la demanda es débil por el paro y está el problema capital, aseguran los agentes inmobiliarios, de que la banca sigue sin abrir el grifo del crédito. Cada vez pide más garantías a la hora de acceder a un préstamo hipotecario. Alejandro Álvarez destaca que los departamentos de riesgo de los bancos y cajas de ahorros tardan mucho en dar su respuesta a quienes solicitan una hipoteca. «Cada vez piden más papeleo», remarca el agente inmobiliario. «Quien quiera hipotecar ahora más del 80% del precio de la vivienda lo tiene realmente muy difícil», sentencia Allen.