Atenas, Agencias
El Gobierno griego pospuso ayer de nuevo -hasta hoy- la aprobación de las nuevas medidas de austeridad exigidas por la «troika» para que el país reciba más ayuda financiera. Mientras el Ejecutivo heleno negociaba a marchas forzadas simultáneamente con las fuerza políticas griegas por un lado y la «troika» (integrada por el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) por otro, miles de manifestantes protestaban en las calles de Atenas en una jornada más de huelga general contra los recortes.
Los nuevos ajustes que exige la «troika» suponen bajar el salario mínimo entre un 20 y un 25%, despedir a 15.000 funcionarios y reducir otro 20% las pensiones superiores a 1.000 euros.
El acuerdo que previsiblemente se firmará hoy supondría evitar que Grecia quebrara en marzo, pero los sindicatos y la sociedad en general rechazan unos ajustes que, afirman, aún empobrecerán más al país.