Madrid, Agencias
La reforma laboral presentada ayer por el Gobierno y que hoy entrará en vigor suscitó ayer el aplauso de las patronales CEOE y Cepyme y el rechazo del conjunto de la izquierda, mientras los sindicatos meditan la convocatoria de movilizaciones en la calle.
Las grandes patronales nacionales indicaron ayer que la reforma laboral va «en la buena dirección» para la recuperación del empleo y sienta las bases para «un mercado más eficaz y flexible». Valoraron positivamente que se elimine la necesidad de contar con autorización administrativa para aplicar expedientes de regulación de empleo (ERE) y, sobre todo, que se definan las causas de despido por razones económicas.
Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE, afirmó en su cuenta de Twitter que «cada detalle que se conoce de la reforma laboral de Rajoy me preocupa más. Todo es para abaratar el despido». Jesús Caldera, portavoz del PSOE en la comisión de empleo afirmó que el país está ante un «decretazo» que abarata el despido de todos los trabajadores, reduce su protección y mostró sus dudas de que la rebaja en la indemnización de 45 días a 33 días por contrato ordinario sea legal.
El coordinador federal de IU, Cayo Lara, pidió la convocatoria de movilizaciones en la calle para frenar un «nuevo entuerto» contra los derechos de los trabajadores. Afirmó que no se creará empleo y alerto de que se aleja la salida de la crisis. En cuanto a la posibilidad de que se convoque una huelga general, indicó que la iniciativa corresponde a los sindicatos, pero sí insistió en la necesidad de convocar movilizaciones.
Los dos sindicatos mayoritarios analizaban ayer la reforma laboral y se espera que sea hoy cuando se posicionen. Pero desde UGT y CC OO ya se ha adelantado la posibilidad de que se inicien protestas en la calle ante un decreto que traerá «más precariedad» en lugar de fomentar el empleo.
Josep Antoni Duran i Lleida, portavoz de CiU en el Congreso, consideró que aunque la reforma laboral «está bien orientada» y «es necesaria», no sirve para crear empleo a corto plazo, y añadió que debería ir acompañada de un plan de choque contra el paro. Josu Erkoreka, portavoz del PNV, avisó de que la reforma «no será la panacea» para el empleo.
La reforma, aprobada como decreto, será tramitada como proyecto de ley, por lo que serán posibles cambios en su tramitación parlamentaria.