Bancaja ha abierto las hostilidades con Caja Madrid y sus otros socios dentro de Bankia. El consejo de la caja valenciana ha decidido impugnar un acuerdo del 7 de febrero para la puesta en marcha de un procedimiento que prevé el nombramiento de un auditor para revisar la valoración del Banco de Valencia, filial de Bancaja que ha terminado siendo intervenida por el Banco de España. El propósito de los socios de Bancaja es utilizar la nueva valoración para modificar las condiciones de la fusión y reducir el peso que la entidad valenciana tiene ahora en el accionariado del grupo. Bancaja sostiene que todos los activos que aportó ya fueron auditados con «máximas garantías» en 2010.