EDP gana 100 millones en España y aspira a crecer el 10% anual en número de clientes

El grupo espera estabilidad regulatoria, culminará este año la desnitrificación de las térmicas y mantendrá activos los ciclos

05.03.2016 | 05:07

El grupo EDP obtuvo en 2015 un beneficio neto en España (sin contabilizar los resultados extraordinarios) de 100 millones de euros (el 9% menos que en 2014) y un ebitda (resultado operativo antes de amortizaciones, provisiones, resultados financieros e impuestos) de 429 millones, inferior en el 15%. Con las plusvalías obtenidas por la venta de su negocio de distribución gasista en Murcia y de acciones de su filial de energías renovables, el grupo acrecentó su ebitda el 2% (hasta los 518 millones) y mejoró el beneficio neto (tras impuestos) en el 442%, hasta los 598 millones.

El consejero delegado de EDP en España, Miguel Stilwell de Andrade, juzgó los resultados como favorables al haberse producido en un "entorno complejo", caracterizado por los "ajustes y cargas fiscales" y los cambios regulatorios -confía en que hayan "tocado suelo" y se abra una "etapa de estabilidad"- y por dos "impactos negativos": las menores reexportaciones de gas por EDP desde España a Asia a causa de la caída de la demanda gasista de Japón y la pérdida temporal de algunos grandes clientes industriales y ferroviarios -que ya han retornado, dijo, a EDP-y el menor consumo de energía por algunos de ellos, entre los que se cuentan algunas multinacionales presentes en Asturias.

El grupo se plantea como objetivo un crecimiento en los próximos años de su negocio de comercialización, con el aumento esperado de su número de clientes de electricidad y gas a una tasa anual del 10%, sobre todo en los grandes mercados fuera de su área tradicional de implantación (Asturias, País Vasco y Cantabria). El propósito es reforzar su implantación en grandes mercados como Madrid y Barcelona.

El grupo EDP en España (que agrupa fundamentalmente a la compañía asturiana Hidrocantábrico y a su filial vasca Naturgas) mantiene el ritmo de inversión previsto en el plan de instalación de sendas plantas de desnitrificación en el grupo 2 de la central térmica de Aboño y en el grupo 3 de Soto de Ribera, ambas alimentadas con carbón, lo que permitirá cumplir con las nuevas exigencias ambientales, evitar su cierre en 2020-2021 y alargar su vida útil hasta 2030. La inversión, que suma 100 millones de euros, culminará a fines de verano en Aboño (será la primera planta española con un sistema de desnitrificación catalítica selectiva) y entre finales de este año y comienzos del próximo en Soto-3.

El año 2015, que se caracterizó por poca lluvia y viento escaso, supuso un aumento de la actividad de las centrales térmicas clásicas (carbón) y de los ciclos combinados (gas natural) de EDP, lo que, a juicio de esta empresa, acredita la ventaja de disponer de un mix diversificado de fuentes primarias de energía y la garantía de suministro que significan estas instalaciones como tecnologías de respaldo al sistema cuando las renovables son insuficientes. La alta flexibilidad de las instalaciones de generación termoeléctrica de EDP ("superior al promedio", dijo Stilwell) permitió que los cuatro grupos de ciclo combinado de Castejón y Soto realizaran más de 300 arranques en 2015 y los de carbón, más de 60. Mientras otras compañías eléctricas se plantean "hibernar" sus ciclos por la baja demanda y el exceso de capacidad, EDP "no ha sentido esa necesidad", aunque es una decisión que "se revisa de forma continua por si cambia el mercado".

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