21 de abril de 2017
21.04.2017

Impuesto de sucesiones: Expertos destacan la necesidad de cambiar el impuesto de sucesiones

En un debate en la universidad de Oviedo Monasterio propone elevar el mínimo exento en la franja de los 500.000 euros y Barceló eliminar el tributo

24.04.2017 | 03:39
El impuesto de sucesiones, a debate en la Universidad de Oviedo

El debate sobre el impuesto de sucesiones se trasladó a la Universidad. Carlos Monasterio, catedrático de Hacienda Pública, y Diego Barceló, economista y miembro del Club de los Viernes, confrontaron posturas sobre el polémico tributo. Ambos coincidieron en la necesidad de introducir cambios, aunque discreparon en el calado.

Para Barceló urge eliminar el tributo porque "contribuye al deterioro y al retraso de Asturias". Para Monasterio basta con "actualizarlo". Por ello, propuso elevar el mínimo exento a nivel estatal en la franja de los 500.000 euros, para que casi todas las viviendas que dejan padres a hijos estuvieran libres, y dar más facilidades de pago cuando más del 75 por ciento de la herencia lo constituye un activo ilíquido, como una casa. Y también planteó debatir si el impuesto debe ser estatal, para que sea más redistributivo. "Si se decide que esté en manos de las comunidades autónomas lo que debería es fijarse a nivel estatal una banda de tipos" señaló Monasterio, que apuntó que esas recomendaciones ya se incluyeron en el "informe Lagares", que establecía la fijación de "tarifas moderadas y progresivas" y plantearse si los coeficientes multiplicadores en función del patrimonio previo se quitan o no.

El debate fue organizado por la Asamblea Abierta de Estudiantes de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Oviedo en vísperas de la manifestación contra el impuesto que está convocada para mañana, a las 12.00 horas, en el centro de Oviedo.

Diego Barceló argumentó que los países ricos lo son porque han sido capaces de acumular capital y que ello se consigue a través de la inversión. "Lo que posibilita la inversión es el ahorro propio o el de los demás, mediante préstamos, y entre los motivos que hay para ahorrar está el deseo de los padres de que sus hijos alcancen una condición mejor. Por eso el impuesto de sucesiones es enemigo del progreso, porque socava el ahorro, y con ello la inversión y la acumulación de capital", afirmo Barceló, que añadió que "al final el más perjudicado es el pobre porque se le niega la posibilidad de empleo". Señaló que "el sadismo fiscal" en Asturias es una de las causas de que la región esté en la cola del crecimiento en España y de que pierda población y abogó por eliminar el impuesto de sucesiones y compensar esa merma de recaudación con un mayor control del gasto público y la eliminación de "cargas" como la RTPA o el Consejo Económico y Social.

Carlos Monasterio pidió que el debate del tributo a las herencias no se aborde desde el "forofismo" porque " tengo miedo que por culpa del impuesto de sucesiones baje el Sporting" y destacó que su capacidad recaudatoria "es poquísima en comparación con otros tributos". "Me cuesta pensar que Asturias se pueda despoblar por el impuesto", afirmó después de destacar que el aumento de las renuncias a herencias en Asturias está vinculado con la burbuja inmobiliaria y no con el peso del impuesto.

"El impuesto de sucesiones no es el único problema de Asturias, pero es parte del problema", destacó por su parte Diego Barceló.

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