Madrid
La renovación del Tribunal Constitucional va camino de convertirse en otro culebrón de la justicia española, tal como lo fue en su día la del Consejo General del Poder Judicial, cuya renovación se retrasó más de dos años. Los cuatro magistrados del Constitucional que debe elegir el Senado, que tendrían que haber sido designados en diciembre del año pasado, tardarán al menos una semana más, ya que los servicios jurídicos de la Cámara alta aún no han concluido el informe sobre la idoneidad de los 23 candidatos de los parlamentos autonómicos.
El escollo para el consenso entre PP y PSOE siguen siendo Francisco José Hernando y Enrique López (ex presidente y ex portavoz del Poder Judicial, candidatos respaldados por los populares y que los socialistas no aceptan). El ministro de Justicia advirtió de que el pasado antigubernamental de ambos «dará lugar a recusaciones». El presidente del Senado, Javier Rojo, supeditó la votación en la Cámara de los cuatro magistrados del Constitucional a la necesidad de que éstos obtengan una mayoría de tres quintos, algo que «sólo puede venir de un pacto entre los dos grandes partidos».