Madrid
La secretaria general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Elena Sánchez Blanco, nombrada hace cuatro meses, ha hecho esta semana su primera comparecencia en público, en la clausura del I Congreso Nacional de Inteligencia, en la que defendió la necesidad de colaborar con otros países en las labores de inteligencia.
«En la actualidad, ningún Estado tiene, por sí solo, las capacidades necesarias para garantizar su seguridad» por lo que la colaboración entre los servicios de inteligencia «ha dejado de ser necesaria para pasar a ser obligatoria», dijo Sánchez Blanco, quien admitió que no fue hasta los atentados del 11-S y el 11-M cuando se asumió la necesidad de emprender profundas reformas que han conducido a «la revolución de los asuntos de inteligencia».