|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
Madrid
Setenta y dos años se cumplieron ayer, domingo, del bombardeo de la villa de Guernica por la aviación alemana e italiana el 26 de abril de 1937. Aunque no fue el más sangriento de la Guerra Civil española ni el más devastador, una crónica del periodista George Steer publicada en «The New York Times» y en «The Times» dio una relevancia excepcional a aquel terrible episodio.
El devastador incendio provocado por las bombas descrito por Sterr tuvo un eco especial. El periodista decía en su crónica que «Guernica estaba muy lejos de las líneas del frente» y que «el objetivo del bombardeo era la destrucción de la cuna del pueblo vasco».
Sorprendido por la repercusión internacional del bombardeo, Franco negó hasta el final haber arrasado la villa del árbol símbolo de los derechos de los vascos. El general ordenó a su jefe de prensa, Luis Bolín, acusar a los republicanos.
El historiador José Ángel Etxaniz cuenta que «pusieron unos bidones de gasolina junto a la iglesia e hicieron una foto que se publicó en la prensa», mientras Franco afirmaba que «los rojos destruyeron Guernica con fines de propaganda». Una aseveración que sirvió de poco cuando el cuadro de Picasso convirtió el bombardeo de la villa en un icono. El historiador José Luis de la Granja destaca que entonces Guernica y su árbol pasaron de ser el símbolo de los fueros vascos a representar la lucha de Euskadi en la Guerra Civil.
Los falsos mitos y las exageraciones rodearon a Guernica desde aquel momento. Los republicanos llegaron a hablar de 1.000 civiles muertos en una población de 5.5000 personas. Basándose en registros civiles, Etxaniz reduce los muertos a 126 y destaca que no hay balance de los republicanos porque los franquistas llegaron en 4 días. De la importancia de Guernica como paso de tropas y que sus fábricas de armas eran objetivo militar, Etxaniz pone el énfasis en que esos centros fabriles no fueron atacados y que, de hecho, retomaron su actividad 20 días después del bombardeo ya bajo órdenes franquistas. En cuanto al bombardeo del símbolo vasco, no hay documentación que lo avale, aunque Franco vinculó la toma de Bilbao a la lucha contra el separatismo. La simbología del roble acabó cambiando.
¿qué es lo que te gusta de Asturias? y ¿qué es lo que no te gusta de Asturias? Discute nuestro borrador
Todas las fotografías de las noticias en una única página
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA NUEVA ESPAÑA | CLUB PRENSA ASTURIANA | PUNTOS DE VENTA | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR |
|
|
|||||||