Madrid, Agencias
El secretario general del PSM, Tomás Gómez, hizo públicas ayer sus sospechas de que el PP habría cometido un delito de cohecho, por la supuesta financiación ilegal del partido a través de Fundescam, Fundación presidida por Esperanza Aguirre, que habría recibido donaciones preelectorales a cargo del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y de otros empresarios.
Gómez aseguró que en las próximas semanas lo denunciará ante la Fiscalía Anticorrupción. El PP de Madrid prepara una querella por «injurias y calumnias».
Según explicó Gómez, «hay noticias de que cada día hay más fundadas sospechas de posibles cohechos en la Comunidad de Madrid. Hay sospechas para relacionar la financiación del PP con la concesión de contratos a empresas que han financiado la campaña electoral de 2003».
Gómez aseguró que si el Grupo Popular le niega acceder a dicha información, podría llevar el asunto ante el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior de Madrid, si fuera necesario, para esclarecer los hechos.
El PSM asegura que existe una «acumulación de sospechas de prácticas irregulares» que hacen que el partido «no pueda mirar hacia otro lado». Es por eso por lo que a partir de la próxima semana se solicitará a la Inspección de Hacienda de Madrid la investigación de la contabilidad de las empresas implicadas, por haberse beneficiado de adjudicaciones a cambio de donaciones preelectorales, en lo que supondría un delito fiscal.
En ese período, además, se interpondrá una denuncia ante la Junta Electoral. Ésta se basaría en la «utilización de fondos no declarados para actos de campaña a través de un delito electoral». En cuanto a la supuesta falsificación de documentos mercantiles relacionados con la posible financiación irregular del PP en un proceso electoral, Gómez señaló que también se denunciará ante el Tribunal de Cuentas.
Gómez hizo referencia a la trama de corrupción Gürtel, en la que se han visto implicados algunos ayuntamientos madrileños, y al caso de espionaje de altos cargos de la Comunidad de Madrid, sobre lo que aún hay muchas lagunas. «Ahora, tenemos más sospechas que nunca. En 2003, se abre la "era Aguirre", la era de la corrupción económica del PP de Madrid, al margen del Estado de derecho», aseveró.