Zapatero restó ayer importancia al frustrado despegue del avión en el que el martes iba a regresar a Madrid desde Togo, que no alcanzó, dijo, ni la categoría de «susto» y se quedó, simplemente, en «un pequeño incidente». La Cámara hubo de aplazar cuatro horas la contestación del Presidente a las preguntas de la oposición para que pudiera llegar a tiempo. Mariano Rajoy se acercó a Zapatero, ya sentado en su escaño, le dio la mano y bromeó con él sobre la nube de «mosquitos» que provocó la avería que obligó al piloto a abortar el vuelo del «Falcon», que esta vez no fue motivo de disputa entre ambos. Rajoy sobrevivió a un accidente de helicóptero en Móstoles en 2005.